sábado, 25 de junio de 2016

Errare humanum est… incluso en el espacio

La exploración del cosmos es, con toda certeza, una de las tareas más endiabladamente difíciles a la que nos enfrentamos los humanos. De ahí que sus fracasos sean siempre fiascos geniales y, en ocasiones, trágicos, aunque haga falta muchísimo nivel científico para llegar siquiera a cometer estos deslices.

Algunos de los que se cobraron vidas fueron espantosos. Aún recuerdo con horror lo presencié en directo por la televisión chilena– el accidente del transbordador espacial Challenger, el 28 de enero de 1986, cuando se desintegró sobre el océano Atlántico apenas un minuto después del despegue, provocando la muerte de los siete miembros de la tripulación. Fue calificado como el accidente más grave en la conquista del espacio. Supuso la paralización de los vuelos durante casi tres años y la formación de una comisión especial, la Comisión Rogers, que planteó nueve recomendaciones que la NASA debería poner en práctica antes de continuar con nuevos lanzamientos.

Espacio 1Se trató de fallos a veces fácilmente evitables y a veces complejísimos, cometidos en el mismísimo límite del conocimiento humano. Sin embargo, algunos de estos desaciertos épicos tuvieron un componente tragicómico, capaz de arrancar una sonrisa al más respetuoso. 

Por ejemplo, aquella cápsula militar norteamericana, ultra secreta, que aterrizó a la perfección doscientos kilómetros al norte de Moscú, en vez de en las islas Hawái como estaba programado (Discoverer-2, abril de 1959). O aquel satélite espía soviético que entró majestuosamente en órbita tras un lanzamiento impecable… sólo para percatarse entonces de que había quedado del revés, con sus cámaras apuntando inútilmente al espacio exterior, en vez de a la superficie terrestre (Cosmos-4, abril de 1962).

Hasta con el más famoso de los fallos que no se cobraron víctimas, aquel de "Houston, tenemos un problema", podemos permitirnos un guiño malicioso al comprobar que acababan de batir un record... por sufrir una avería en su vehículo más lejos de lo que ningún otro ser humano había padecido jamás: a 321.860 kilómetros de la gasolinera más próxima. Un paseo de nada, como quien dice. Al mismo tiempo, grandiosa fue la operación desarrollada para traerlos de vuelta a la Tierra, sanos y salvos. Una hazaña tecnológica que debería ser recordada con admiración por las generaciones futuras.

espacio2Igualmente grandiosa fue la metedura de pata del controlador soviético que compuso mal una instrucción al Fobos-1 en agosto de 1988: lanzó erróneamente una orden para desactivar el control de orientación de la cápsula una vez en tierra... cuando ésta se hallaba aún en la órbita de Marte. Los paneles solares quedaron desalineados respecto al Sol y las baterías se agotaron enseguida, finalizando abruptamente la misión. Suerte tuvo que ya no mandaban a nadie a Siberia desde hacía muchos años, por más que le hubiera gustado hacerlo al director del proyecto.

De la misma manera, podríamos dar unos metafóricos capones en la cocorota a los analistas de la Mars Polar Lander que, en 1999, no tuvieron en cuenta la vibración ocasionada por el despliegue de las patas de aterrizaje durante el descenso. Este olvido hizo detener los retrocohetes cuando la cápsula aún se hallaba a cierta altitud sobre el suelo marciano. Cayó a peso, perdiéndose la nave en los últimos cuarenta metros, después de un viaje de más de 200 millones de kilómetros.

“Si cerramos la puerta a todos los errores, también los aciertos se quedarán fuera.” (Rabindranath Tagore).


IMÁGENES: Arriba, el transbordador espacial Challenger se desintegró a los 73 segundos de su lanzamiento, provocando la muerte de los siete miembros de la tripulación: Francis "Dick" Scobee, Michael J. Smith, Ronald McNair, Ellison Onizuka, Gregory Jarvis, Judith Resnik y Christa McAuliffe. Abajo, la nave estadounidense Discovery, pilotada por Eillen Collins, fue la primera la primera mujer que visitó la estación rusa Mir en febrero de 1995.

sábado, 11 de junio de 2016

Dos minutos de filosofía

Para muchos una pasión, para otros una materia aburrida,
esta creación original del genio griego [1] permitió
el nacimiento de la ciencia.

La sabiduría de la vida no debería requerir de grandes tecnicismos ni de largas justificaciones. Tratar de comprender cómo debe organizarse la sociedad, cuestionar el origen del universo, preguntarse sobre el papel de uno mismo o reflexionar sobre el bien y el mal, la verdad, la justicia o la libertad, es más necesario que nunca para todos los que tratamos de comprender el mundo desde un punto de vista crítico.

Pero no es nada fácil. Parece como si las mentes de gran calibre solo escribieran para otras mentes de gran calibre y, al final, nos acaban cargando al resto de los mortales. Sin embargo, el hecho de encontrarse con libros y filósofos que consiguen aburrirnos no debería restar peso a la importancia de sus ideas ni menoscabo a sus herramientas de reflexión.

¿Qué es la libertad? ¿Qué significa ser justo? ¿Cuál es la naturaleza de la verdad?... Durante siglos, los filósofos han tratado de dar respuesta a estas y otras cuestiones que, resistiendo el paso del tiempo, continúan más vigentes que nunca: son las inquietudes de hoy y de siempre.

filosofos platon_aristotelesSócrates, Platón y Aristóteles son tres incomparables filósofos griegos, tal vez los más importantes. A Sócrates se le acusó de exagerar el poder de la razón y de utilizarla sólo negativamente, pero desenmascarar errores y desembarazarse de la broza intelectual es un paso necesario para descubrir la verdad. Platón, discípulo de Sócrates, se inspiró en él y trató de llegar aún más lejos. Pensaba que la razón nos proporciona la certeza de la existencia de conceptos tales como la justicia, la belleza y la bondad en un mundo de ideas. Platón también tuvo un discípulo, Aristóteles. Escribió sobre tantos temas —biología, física, matemáticas, lógica, literatura, psicología, ética, política— que dejó suficiente material como para que las personas cultas reflexionaran sobre él durante los dos milenios siguientes. Al menos.

Esta primavera boreal he tenido el placer de leer a varios de estos maestros. Ciertamente, es una lectura en la que uno no puede distraerse si quiere seguir el hilo: en varias ocasiones el lector deberá superar la tentación de cerrar el libro.

Me impresionó la visión que dejan expuesta, por ejemplo, de la justicia.

Sócrates se opuso a quienes decían que la justicia es una convención que cambia en cada sociedad. Por el contrario, sostenía que es un valor universal y necesario, no un mero veredicto convencional.

Filosofía 2

Platón entendía la justicia como el objetivo máximo del estado. El fin de la justicia debería ser asegurar el equilibrio de las clases sociales mediante la salvaguardia del bien común.

Aristóteles consideraba que la solvencia de la justicia dependía de si los gobernantes de una sociedad se dedicaban a procurar el bien común o velaban tan solo por sus intereses particulares.

Filósofos más modernos como, por ejemplo, Voltaire (1694-1778), interpretaron la historia de la humanidad como un camino por el cual la injusticia y la ignorancia van perdiendo terreno y el hombre va ganando libertad en el marco de lo que actualmente llamamos progreso.

Relacionando justicia y política [2], Jürgen Habermas (1929) dejó escrito que esta  debe incluirse en el campo de la moral, encauzando la actividad del hombre hacia la justicia social y económica.

A ver si se enteran estos disminuidos síquicos que nos gobiernan.


IMÁGENES: Arriba, Platón y Aristóteles. Abajo, una panorámica de la antigua Atenas.

[1] La filosofía griega incluye un conjunto de conceptos desarrollados durante el esplendor de la civilización griega entre el 600 y el 200 a.C. Las hipótesis intuitivas de los antiguos griegos presagiaron diversas teorías de la ciencia moderna. Muchas de sus ideas morales fueron incorporadas a la doctrina cristiana.

[2] Las ideas políticas desarrolladas por los pensadores griegos han influenciado a muchos líderes políticos a lo largo de la historia.

sábado, 21 de mayo de 2016

Lincesa

Aunque algunas universidades titulan ya en femenino a sus egresadas, mi amiga Ángela sostiene que ella es “ingeniero” porque así lo rubrica el título universitario que obtuvo hace unos años. De ninguna manera desea que la llamen “ingeniera” como reclaman feministas y feministos de variado pelaje y catadura política cuando se refieren a “la necesidad de ofrecer un marco comprehensivo sobre la visibilidad de género a través del estudio de los métodos que la configuran” [1]. Es decir, derivar el idioma hacia un galimatías inmanejable.

El tema de hoy se me ha ocurrido después de leer en el diario ABC de Madrid, que una “lincesa” ha matado a dos de sus tres jóvenes cachorros linces. Prescindiendo de la noticia en sí, que será objeto de estudio más sesudo por quien entienda de ello, me han chirriado los dientes y los molares leyendo la palabreja. Se me hace difícil admitir que un periódico como el susodicho ningunee el epiceno: un solo género gramatical, que puede designar seres de uno y otro sexo; p. ej., bebé, lince, pantera, víctima, según el diccionario de la RAE. Observen que, precisamente, cita “lince” como ejemplo de uso.

Descartado que se trate de un simple lapsus cálami, del que ninguno estamos libres en un momento de descuido, la utilización del vocablo parece intencionada. Sorprendente cuando menos, por cuanto el “Libro de estilo” [2], redactado por el Consejo de Redacción del ABC, recoge el epiceno como aplicable a animales, añadiendo la especificación macho o hembra para diferenciar su sexo. Es decir, “un lince hembra” hubiera quedado perfecto.

Nadie duda de la importancia del género. Confundir centena con centeno podría derivar en un relevante caos matemático y un desbarajuste alimenticio entre monogástricos y monogástricas, dada la imposibilidad de extraer la raíz cuadrada del centeno o alimentar a burros y burras con centenas, aunque fueran generosas centenas de millar.

Se ha puesto de moda esto de la visibilidad de género como si antes no se nos viera–, especie de epidemia paranoica entre políticos que se dicen progresistas, por más que uno no sepa dónde coño está el progreso cuando se refieren a ciudadanos y ciudadanas, vascos y vascas, españoles y españolas… que usan con innegable fruición, prodigalidad y sinsentido.

Algunas instituciones, cuyo nombre no me apetece mencionar, han creado “observatorios de igualdad de género” cuando quieren decir sexo– con el objetivo prioritario de promocionar la igualdad de oportunidades de todas las personas que forman la comunidad educativa: alumnado, profesorado y personal de administración y servicios. Me pregunto: ¿Qué tiene que ver la igualdad de oportunidades con la supuesta igualdad de género? Las oportunidades hay que dárselas a quien se las merece en función de sus capacidades, independiente de su sexo o de cualquier otra condición. Observen que, en este caso, toda la comunidad que se invoca está formada por elementos del género masculino: “el” alumnado, “el” profesorado y “el” personal… Curioso al menos.

En fin, que un día de estos podríamos enterarnos por la prensa de que una soldada, jóvena caba del ejército, ha sido matrimoniada con un trapecisto del Cirque du Soleil.

Pues eso: un circo.

IMÁGENES: Arriba, lince en La Cuniacha, parque faunístico de los Pirineos; abajo, Cirque du Soleil en la Exposición Internacional de Zaragoza (2008) dedicada al agua. (Fotografías de FG)

[1] Aproximación a un modelo de análisis de la visibilidad en la universidad desde la perspectiva de género, Universidad Autónoma de Barcelona, 2012.

[2] Libro de estilo del ABC, pág. 84, Ed. Ariel, 2001.

sábado, 7 de mayo de 2016

Mi amigo Nikolay

En aquel paraíso –comunista– nunca faltaron las manzanas. Venían de Kazajistán, una república soviética al sur de la URSS cuya capital, Almá-Atá [1], significa en ruso “padre de las manzanas”. En la región, distinguida como el hogar ancestral de esta fruta, hay una gran diversidad genética de manzanas silvestres, una de cuyas variedades [2] se considera probable candidato para el ancestro de la manzana moderna. Las que crecían al noreste de la capital, cerca de la principal instalación de ensayos y pruebas nucleares soviética, llegaban al mercado con cierta carga radiactiva, aunque las autoridades nunca se preocuparon ni advirtieron de ello a la población consumidora.

sergei 2En aquel paraíso comunista– tampoco faltaron nunca remolachas, zanahorias y algunos tubérculos y raíces que se vendían a la salida de las estaciones del metro en precarios y abigarrados puestos de hoscas campesinas, pregonando sobre la nieve helada la excelencia de su mercancía siempre fresca, claro está, con las manos forradas con un par de capas de guantes de lana. En estos puntos podía uno tomarse un reconfortante caldo vegetal, servido calentito en un cuenco de higiene más que dudosa, o engañar al estómago con alguna empanada o pirozhki de inidentificable composición. Vegetales y tubérculos se vendían con la tierra adherida al producto y sin prescindir de las hojas que, convenientemente cocinadas, pasarían a formar parte del borsch, solianka o cualquier otra sopa, primer plato de consumo diario.

En aquel paraíso que digo comunista– vivían mi amigo Nikolay y su esposa Lena. Ella, una rusa del Volga obsesionada por la salud y por cuantas pócimas prometen eliminar arrugas y prolongar la juventud. Él, nacido entre los manzanos de Alma-Atá y educado en Moscú, antiguo director general del extinto Consejo de Asuntos Religiosos, un organismo destinado a “ayudar a las organizaciones religiosas a mantener contactos internacionales, a participar en la lucha por la paz y a fortalecer la amistad entre los pueblo” [3]. Desde el otro lado: “un centro para captar las voluntades de popes, pastores y sacerdotes occidentales en favor del comunismo“.

Palacios comunistas

Nikolay, cesante desde la disolución de la URSS, tenía demasiados lazos con el antiguo régimen como para conseguir un trabajo en el nuevo. Jubilado a pesar suyo, recibía una pensión que apenas bastaba para que su esposa y él sobreviviesen algo más de una semana. Para llegar a fin de mes, debía desempeñar mil actividades: ajedrecista profesional, marchante de arte moderno, mediador en adopciones y apicultor. Eso sí, en compensación por los años trabajados, tras aguardar turno en interminables listas de espera, tenía derecho a disfrutar de unas vacaciones familiares gratuitas en residencias estatales a medio camino entre la mugre y la ruina.

Lo que más llamaba la atención en su rostro eslavo eran los ojos, increíblemente azules e impenetrables. Reía poco y si lo hacía no iba más allá de un mohín irónico. Sus aires de cosaco me recordaban el comentario de una colega cubana trasferida a la URSS: “Al llegar a Moscú todos los rusos me parecieron osos a punto de darme un zarpazo en la yugular, pero cuando descubrí que el alma eslava y el alma latina comparten sentimentalismo y emotividad, me sentí como en casa“. La inexpresividad facial del plantígrado no desmerecería de la contención taciturna de mi amigo. Tanta que muy bien podría ocultar un pasado repleto de zarpazos.

Nikolay, capaz de echarse al coleto sin respirar un vaso alto de vodka con chiles, acaba de morir en su miserable apartamento del paraíso comunista– en el que vivió, lejos de los manzanos que le vieron nacer.

Descanse en paz.


IMÁGENES: Arriba, sopa de remolacha; abajo, edificios de apartamentos: los “palacios comunistas” de la URSS profunda. De vez en cuando, funcionarios del gobierno retiraban los carros repletos de basura y desperdicios domésticos.  

[1] Almá-Atá en ruso o Almatý en kazajo, fue capital de Kazajistán hasta 1998, cuando la capitalidad de la república se trasladó a Astaná.

[2] Malus sieversii.

[3] Según la Gran Enciclopedia Soviética, 3ra. edición, 1978.

sábado, 23 de abril de 2016

Día de la Tierra

Cambiamos de conducta o cambiamos de planeta.

Viviendo en una extensión aparentemente sin límites y con agua abundante, pocos pensaban que los seres humanos pudieran causar daños irreparables a nuestro maravilloso planeta azul. Sin embargo, hoy, los gobiernos y la sociedad de todo el mundo, luchan contra el deterioro del aire que respiramos, la erosión costera, los derrames de petróleo y la contaminación del agua potable, en tanto que cuestiones como el crecimiento de la población, la necesidad de alimentos para todos, la deforestación, la lluvia ácida y la posibilidad de rápidos cambios climáticos exigen tomar decisiones difíciles de cara el futuro.

Día de la tierra 1El 22 de abril de cada año se celebra el nacimiento del movimiento ambientalista moderno, iniciado en 1970 [1], cuando veinte millones de norteamericanos tomaron las calles, los parques y los auditorios para manifestarse por un medio ambiente saludable y sustentable. El “Día de la Tierra” de ese año logró una concurrencia política que parecía imposible. La movida condujo a la creación de la Agencia de Protección del Medio Ambiente de los Estados Unidos [2] y a la aprobación de leyes relacionadas con el aire limpio, el agua potable y la conservación de especies en peligro de extinción. A partir de entonces, cada año, en esta fecha, el mundo entero reflexiona y se moviliza por una Tierra mejor.

En 1975, un grupo internacional de estudio reunido en Belgrado propuso un marco de referencia mundial que se llamó "Carta de Belgrado". Este documento afirma que la meta de la educación ambiental es formar una población mundial consciente y preocupada con el medio ambiente y con los problemas asociados, y que tenga conocimiento, aptitud, actitud, motivación y compromiso para trabajar individual y colectivamente en la búsqueda de soluciones para los problemas existentes y para prevenir nuevos.

El tema de este año tiene como objetivo plantar 7,8 millones de árboles de aquí al 2021.

¿Por qué precisamente árboles? Veamos algunas razones.

Los árboles ayudan a combatir el cambio climático: Absorben el exceso de CO2 en nuestra atmósfera. De hecho, en un solo año, media hectárea de árboles absorbe la misma cantidad de dióxido de carbono que el producido por la conducción de un automóvil durante unos 42.000 kilómetros.

Los árboles nos ayudan a respirar aire limpio: Absorben los olores y los gases contaminantes [3] y las partículas sólidas o líquidas en suspensión en el aire [4], atrapándolas en sus hojas y su corteza.

Los árboles nos ayudan a contrarrestar la pérdida de especies: Mediante la plantación de los árboles adecuados, podemos neutralizar su pérdida y proporcionar una mayor conectividad del hábitat con las variedades forestales endémicas.

Los árboles apoyan a las comunidades y mejoran sus medios de vida: Ayudan a las comunidades indígenas a lograr la sostenibilidad económica y ambiental que tanto necesitan, proporcionando alimentos, energía, riqueza y otros beneficios.

Día de la Tierra  2

Es hora de que sumemos a nuestra consideración estas realidades. Acaso empezando por la más acuciante: la indiscutible fragilidad de nuestro planeta.


IMÁGENES: Arriba, póster conmemorativo. Abajo, un banner de Google del 22 de abril.

22/06/2016: 171 países, entre ellos España, firman el acuerdo de París sobre el clima. La vicepresidenta del gobierno ha reafirmado el compromiso de España para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 40% hasta 2030.

[1] Promovido por el senador y activista ambiental norteamericano Gaylord Nelson.

[2] US Environmental Protection Agency (EPA).

[3] Dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbono (HFC), perfluorocarbono (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6). Sus proporciones varían desde el 77% para el CO2, 14% para el CH4, 8% para el N2O y 1% para los tres restantes.

[4] El peligro de las partículas en el aire se debe a dos causas importantes: (i) afectación del equilibrio de la radiación terrestre y (ii) efectos nocivos sobre la salud: las partículas penetran en los pulmones, los bloquean y dificultan la respiración.

sábado, 9 de abril de 2016

Tiempos y palabras

Hubo un tiempo en el que, en esta España nuestra, a las cosas se las llamaba por su nombre: “al pan, pan, y al vino, vino”, solíamos decir. Así, cada pueblo –sin contar alcalde ni concejales– tenía su tonto genuino, al cual se le identificaba como: “el tonto del pueblo” o, entrañablemente, “el tontico”. Nadie consideró que aquello fuera menoscabo o quebranto para al afectado quien, muy por el contrario, disfrutaba de todo tipo de atenciones y respeto, tolerándose con cariño sus eventuales tonterías para que sus días transcurrieran lo más plácidamente posible. Nunca les faltó de nada.

tontos 1Luego, alguien estableció que llamar tonto al tonto era una atrocidad argumentando que, sin lugar a dudas, hería profundamente la sensibilidad del afectado… Como si al chico o a la muchacha le importara algo la cosa. Mejor llamarlos “anormales”. La palabra no prosperó y se sustituyó enseguida por “subnormales” que tampoco tuvo éxito. Luego vinieron “disminuidos síquicos”, “paranormales”, “discapacitados”, “distintos” y no sé cuántas chorradas más.

Esta introducción, tal vez un poco larga, viene a cuento porque una denominada Federación de Discapacidad Intelectual de Cataluña ha denunciado al Real Madrid por “cánticos vejatorios”, dado que un grupo de energúmenos, desde la grada, cantó una coplilla que decía “Messi subnormal…”. No me queda claro si la dicha federación se cabreó por la vejación al jugador o a sus federados, que no desean de ningún modo que se les compare con el futbolista. Imagino que, de existir una supuesta “Federación de Madres de Árbitros Hijos de Puta” no le faltaría trabajo de denuncia las veinticuatro horas del día.

tontos 0En fin, que esto de llamar al pan, “baguette”, y al vino, “Pedro Ximenez”, se está convirtiendo en epidemia. Vean, si no, lo que pasa con las policías. Al agente de la autoridad de mi pueblo le llamábamos, simplemente, “el aguacil”, comiéndonos la primera “ele”. Luego se les empezó a llamar “agentes municipales” y, poco después, “policía municipal”. Ahora, como si lo de municipal no fuera suficiente para hacerse respetar, hemos convenido en denominarlos “policía local”, que parece como más importante. En realidad lo que les hace chiribitas es que les llamen “policía” y no alguacil ni agente, porque alguacil es, en unos casos, el funcionario subalterno de un ayuntamiento o de un juzgado y en otros, el agente ejecutivo que está a las órdenes del presidente en las corridas de toros. No mola.

En la pesada organización autonómica de este país de memos y gilipollas, la policía vasca es la ertzaintza, cuidando de pronunciar bien, como “che”, los dos grupos tz que contiene el palabro. En Cataluña los llaman mossos d'esquadra –aunque muchos de ellos ya no sean tan mozos– y a los miembros de la policía foral de Navarra se les conoce como foruzaingoa, que ya son ganas.

españaPor cierto, según leo en un diario, la mencionada ertzaintza, con ocasión de un partido de fútbol entre el Athletic de Bilbao y el Español de Barcelona, requisó bufandas y banderas de España a los aficionados catalanes, por ser “símbolos que incitan al odio”. Al igual que los mossos d'esquadra, los agentes de la policía vasca se limita a cumplir las órdenes impartidas por algunos políticos que se autodenominan “progresistas”, “de cambio”, etc. quienes, en una de sus diarias crisis de neuro-estupidez, decidieron que las banderas españolas debían ser proscritas en los campos de fútbol catalanes y vascos. Ni el tontico de mi pueblo lo hubiera hecho peor.

En cambio, ikurriñas y esteladas disfrutan de barra libre porque esas banderas, como se sabe, son símbolos representativos de sana convivencia pacífica, abierta, conciliadora, sosegada, constitucional, democrática y, sobre todo, progresista. ¡Faltaría más!

“Cada día que amanece, el número de tontos crece”. (Anónimo)


IMÁGENES: Creo que esta vez no necesitan ninguna explicación.

sábado, 26 de marzo de 2016

Lágrimas de cocodrilo

Esta Semana Santa de 2016 “año bisiesto, año siniestro”– será recordada como una de las más negras de nuestra historia reciente.

Bruselas 1En la madrugada del lunes, un desgraciado accidente de autopista acabó con la vida de 13 jóvenes estudiantes extranjeras, becarias de Erasmus, que regresaban a Barcelona después de una festiva excursión a las fallas de Valencia.

El martes, la bestia del fanatismo islámico, en nombre de un dios bárbaro y atroz, atacó en el mismísimo corazón de Europa: doble atentado suicida que dejó 31 vidas truncadas y más de 230 heridos, en Bruselas, a la puerta de las instituciones europeas.

El jueves pronunciamos hermosos discursos, pusimos flores y lloramos un poco en recuerdo de los 149 fallecidos del año anterior en el airbús de Germanwings que un piloto desequilibrado estrelló en los Alpes franceses.

El viernes, volvimos a estremecernos con el asesinato de un justo que pagó por pecadores: el hijo del Dios Creador que parece haberse olvidado de su obra más delicada. De nosotros.

En el horizonte, el goteo de muerte, la interminable tragedia humana de los refugiados que llegan a las playas de Grecia o Turquía huyendo de la guerra de Siria o de cualquier otra guerra, a los que Europa les cierra el paso con alambre de espino. Porque no quiere o no puede o no tiene nada que ofrecerles.

bruselas 3

No faltaron esta semana banderas a media asta, crespones negros, minutos de silencio, velas, florecitas, políticos inútiles e instituciones más inútiles aun declamando encendidos discursos en defensa de nuestras libertades, de la democracia y de la vida.

En noviembre, a raíz de los atentados de París, el presidente Hollande prometió a los franceses acciones contundentes contra el estado islámico que, como en tantas otras ocasiones, se las llevó el viento una vez restablecida la calma. Ban Ki-Moon, funcionario número uno de las Naciones Unidas, paradigma de lo inútil, recorre el mundo con sus discursos vacíos, sin aportar ni un atisbo de solución, ni una brizna de esperanza que ayude a mitigar, siquiera un ápice, los problemas que nos afligen. La OTAN, nuestro baluarte militar, nuestra fuerza bruta garante de la paz, desaparecida. Los clérigos responsables de las mezquitas y de las organizaciones islámicas [1], apresurándose en condenar y desvincularse de los atentados, no vaya a ser que peligren sus exenciones y privilegios.

Algunos miserables politicastros de mierda no sé bien si canallas integrales o integrales hijos de puta–, justificaron los atentados como una “devolución” de la violencia sembrada por occidente. Me refiero a los miembros de un partido de la izquierda que se dice demócrata y progresista al estilo de Venezuela o Cuba o Corea del Norte–, que ni siquiera apoyó el pacto antiyihadista suscrito por el resto de fuerzas políticas españolas. Como si los muertos de Bali, Marruecos, Egipto, Irak, Túnez, Afganistán, Pakistán, Rusia, Libia, Sri Lanka, Nigeria, Costa de Marfil, Moldavia… no formaran parte de la infernal contabilidad del terrorismo islámico, todos lejos del Occidente inicuo y agresor, casi todos bien a la derecha del meridiano de Greenwich.

Bruselas 2

El lunes, comenzará la retirada de lágrimas, lacitos, jesuis léase ye sui–, encendidos discursos, silencios hipócritas e impotencias manidas de 140 caracteres. Nuevas atrocidades ocuparán nuestro interés y la resaca del tiempo se llevará, a su paso, la espuma de la ira y las palabras insustanciales de los payasos del circo de la política. Los propósitos y las condenas, tan huecas, se irán descomponiendo poco a poco, dejando en el aire un terapéutico hedor a podrido. Solo quedará la tristeza profunda, las huellas insondables del dolor de los que perdieron a alguno de sus seres queridos de quienes, irremediablemente, nos olvidaremos también enseguida.

Algo apesta en esta sociedad jeremíaca: la que mejor llora por los muertos que no sabe defender en vida.


IMÁGENES: Arriba, imagen icónica del atentado de Bruselas que ha dado la vuelta al mundo. Centro, refugiados en la alambrada. Abajo, El presidente francés prometiendo acciones contundentes y definitivas contra el terrorismo islámico.

La semana culminó con el fallecimiento del mítico jugador holandés de futbol Johan Cruyff, y el aniversario de la muerte (14 marzo1916) del compositor español Enrique Granados en el Canal de la Mancha, cuando un submarino alemán torpedeó al barco que lo traía de vuelta de Nueva York.

Domingo de Resurrección: Un atentado suicida deja en Lahore, Pakistán, 72 muertos y más de 350 heridos entre cristianos que celebraban el Domingo de Pascua en la zona infantil de un parque de la ciudad lleno de familias.

[1] “¿Dónde está la evidencia de que la fe Musulmana es una religión de Paz? ¿Dónde está la evidencia de que las voces conciliatorias dentro del mundo musulmán están siendo más escuchadas que las voces fratricidas? ¡Ayúdenme, porque yo no escucho esas voces!” (Dawlin A. Ureña, Doctor en Teología, República Dominicana).

Una frase de Arturo Pérez Reverte: “Los yihadistas deben de estar acojonados por las florecitas, las velitas y nuestro enérgico 'todos somos Bruselas'. Y hasta la próxima”.

sábado, 12 de marzo de 2016

De chinos y zanguangos

Filipinas mantiene excelentes relaciones con sus grandes vecinos, digamos Japón, China, India y algunos más. Durante estos días, el emperador de Japón y su esposa, o lo que los años han dejado de ambos, nos han visitado en Manila, donde los medios dan cumplida cuenta de sus actividades con un espectacular despliegue de recursos. India y China salen a diario en la prensa con sendas páginas de noticias, publicitando y pagando, supongo– sus logros y enfatizando la evolución social, científica y tecnológica de ambos países.

Go

Una reciente reseña da cuenta de que, en China, un programa informático ha derrotado, por vez primera, a un campeón profesional de un milenario juego llamado Go [1], una prueba de estrategia en la que los jugadores deben conquistar el mayor territorio posible, posicionando unas piedras blancas y negras sobre un tablero. El desafío parece sencillo y las reglas simples, pero esconde una gran complejidad especialmente para una máquina, por la dificultad que entraña calcular movimientos arbitrarios. Los aficionados al juego aseguran que es más sofisticado que el ajedrez.

Al genial Marvin Minsky, padre de la inteligencia artificial, fallecido hace pocos días, le habría encantado leer esta noticia sobre una hazaña que nadie esperaba antes de una década. El software desarrollado por Google ha dado un importante paso adelante. El programa utiliza múltiples y exhaustivos circuitos electrónicos interrelacionados para evaluar posiciones sobre el tablero y seleccionar posibles movimientos. Se trata de “redes neuronales artificiales”, que imitan a las biológicas y se prepararon combinando el aprendizaje supervisado por jugadores expertos con el que se consigue cuando la máquina juega contra sí misma.

Go 3Otra noticia, también de China, me ha recordado a mi abuelo Francisco, quien desplegaba a veces un léxico bastante sofisticado para un maquinista de locomotoras de vapor. Solía llamar “zanguango” a personas desmañadas y torpes que destacaban por su pereza, indolencia, desidia… Un vocablo, el de mi abuelo, fonéticamente similar al chino zhuangyuan, aunque con significado bien distinto.

Cuentan que, en tiempos de la dinastía Sui, hace unos 1.400 años, el imperio tenía censados 360 oficios o actividades, y que cada una de ellas disponía de su zhuangyuan, el erudito que conocía al dedillo los intríngulis del negocio, el primero de la clase, el gafotas, en suma.

La dinastía Sui [2] acabó con casi cuatro siglos de gobierno de castas militares, instaurando una complicada organización de funcionarios al servicio del estado. El “examen civil” era el único camino abierto a los estudiosos que deseaban formar parte de la envidiada burocracia y, por ende, elevar su posición social. Un asunto este de excepcional importancia en la época, considerando que la categoría de funcionario era hereditaria, es decir, hijos, nietos y biznietos mantenían de por vida la condición adquirida por su padre, abuelo o bisabuelo.

Go 2Los exámenes se realizaban a diferentes niveles, siendo el más alto el llamado "examen de la corte imperial", presidido por el propio emperador. A la persona que ocupaba el primer puesto en la lista de aprobados, es decir, al primero de su promoción, se le llamaba el zhuangyuan, suprema aspiración de los antiguos chinos instruidos.

Aunque el sistema se canceló en 1905, a los chinos contemporáneos que reciben la nota más alta en los exámenes para funcionario público se les sigue llamando como entonces. De hecho, todos los oficios mantienen profesionales de primer nivel. Nadie se sorprende hoy si oye hablar de maestros zhuangyuan en la cría de chanchos, gallinas o conejos o incluso en la conducción de locomotoras de vapor.

Como mi abuelo.


IMÁGENES: Arriba, tablero del juego del Go. Centro, locomotora de vapor de la época de mi abuelo, aunque algunos tramos ya estaban electrificados. Abajo, examen de la corte imperial.

[1] El go en chino, igo en japonés o baduk en coreano, es un juego de tablero estratégico para dos jugadores que se originó en la antigua China hace más de 2.500 años. Fue considerado una de las cuatro artes esenciales de la cultura china de la antigüedad.

[2] El pronto colapso de la dinastía Sui ha sido atribuido a las tiránicas exigencias del gobierno sobre el pueblo, quienes soportaron el terrible agobio de los impuestos y la labor obligatoria, es decir, trabajos forzados. ¡Jodidos chinos!

sábado, 27 de febrero de 2016

Los guardianes de la noche

Son una presencia constante. Sombras entre las sombras de la ciudad. Apostados a la entrada de cada negocio, chiringuito o casa de vecinos, allí están, hombres disfrazados de paramilitares o uniformados de cualquier color y modo, de esa edad que empieza ya a perder el brillo de la juventud y la esperanza de una vida mejor. Vigilan.

Consumen largas jornadas a pie de obra, como pueden, en el zaguán de una puerta, en una garita a punto de desahucio, en una silla de plástico a veces con un pedrusco en vez de la cuarta pata perdida en la última batalla–, en un viejo sofá que debió conocer días de emociones intensas o en el asiento abandonado de un auto que dejó de perseguir al viento. Guachimanes, vigilantes, seguratas… Una vida a la intemperie.

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Me apena verlos dormir como perros humanos sobre el gran felpudo de la medianoche, tendidos cuan largos o cortos– son, soñando con no se sabe qué. Algunos balbucean entre sueños fragmentos de historias, confidencias, ficciones que se enredan en lo profundo de las raíces de las plantas que cuelgan de la verja o entre las ramas que suben por ella como ángeles de la guarda enredados en los pliegues de su túnica.

Casi todos llevan cosido en la camisa el distintivo de una empresa de seguridad, portando porra, pistola o un fusil de cualquier guerra antigua. Otros nada, las manos desnudas, los ojos cansados de indagar la noche sin otro rango que el sueño, las ropas desastradas de dormir a deshora, sin la manta que no necesitan y, sobre todo, sin techo.

Se les descubre pronto entre calles mal iluminadas, aceras como una gincana de agujeros, alcorques resecos que nunca llegaron a serlo, pavimentos resquebrajados, raíces de árboles que, igual que escalan el cielo, se rebelan contra los obstáculos que el hombre les pone. Se les descubre pronto entre los coches que ocupan todos los espacios posibles, las motos alineadas de los repartidores de pizza y los montones de bolsas de basura en cada esquina, fluyendo un riachuelo de líquido maloliente. Se les descubre como si fueran ellos los malhechores.

Makati Avenue 3La noche, su gran aliada, difumina la figura, refuerza su camuflaje uniformado. ¿De qué nos protegen? ¿Qué vigilan? Anoche, volviendo despacio de cenar por una avenida semidesierta de vehículos y peatones, buscaba en los rostros de los vigilantes una explicación a su cansancio en las horas nocturnas y lánguidas de la capital de este país.

Me contaba una colega que un guardián soñó que al día siguiente su jefe moriría entre los hierros de su coche. Le advirtió que no saliera de casa. El hombre no se dejó convencer por tan negros augurios, salió y volvió sano y salvo. Enseguida despidió a su empleado por dormirse en horas de trabajo, ya que su cometido, dijo, era estar alerta, no soñar.

Pese a tanto vigilante y no creo que precisamente por su concurso, siempre me sentí aquí como en una ciudad segura. Nada parecido a otras que conozco donde, aventurarse solo y a pie por las calles, es tentar la suerte y llamar a tu peor sombra cuando la noche dicta su toque de queda. Aunque no tenga sentido, la vida tiene que valer la pena.

Vigilantes 3Sin embargo, a pesar de la seguridad, el buen clima y lo exótico del país, los turistas no vienen [1].  A pesar de los esfuerzos de una hostelería moderna, con restaurantes de cierta calidad y precios razonables. Su slogan It’s more fun here “es más divertido aquí”– no parece funcionar. Un rechazo latente promovido, en parte, por los medios, que son los que nos refieren la marcha del mundo y del país. A menudo, un relato desenfocado, oscurecido y parcial, cuando no interesado y con escasos fragmentos de realidad.

Aunque, la verdad sea dicha, no hay mucho que admirar por estos pagos.


IMÁGENES: Arriba, un vigilante vigilando profundamente dormido sobre una silla de plástico. Centro, la avenida principal de Makati (Metro Manila) a las seis de la tarde, vista desde la terraza de mi hotel. Abajo, eslogan para la promoción del turismo.

[1] Un fin de semana me propuse visitar Intramuros, en la ribera meridional del río Pasig. Es el distrito amurallado de la ciudad de Manila y ubicación original de la misma. En el hotel me gestionaron todo con una agencia de turismo. El viernes me llamaron para decirme que se suspendía la excursión porque yo era el único inscripto. El sábado me fui con un taxi pero, claro, así no cuenta uno con las explicaciones de un profesional.

sábado, 13 de febrero de 2016

Happy St Valentine’s Day

No es que el I love you de bombín y paraguas pretenda competir con el romántico y delicado Je t’aime de los franceses, no. Aunque en inglés no suene tan mal… sobre todo en algunas camisetas al estilo I love NY. Cualquier cosa mejor que el rústico y pedestre t’estimo de los catalanes que, como se ve, han reducido el amor a una simple estimación: salut i força al canut. El maite zaitut de mi pueblo euskaldún también tiene lo suyo. No sé muy bien qué tal queda, porque nunca me lo han dicho.

El texto que sigue, de profundo amor y desamor, lo tenía escrito desde hace algún tiempo. Hoy, víspera del día de los Enamorados y con el traductor incorporado al blog, me parece el mejor momento para publicarlo, para que cualquiera lo puede leer en el idioma que más le guste. Incluso en ingles, yes.

¡Feliz San Valentín!

Rostro mujer_04I know it's too late for senseless excuses, but I wanted you to know that I'm not lying on a bed of roses. My thoughts are only yours these days. And everything I can say...is gone.

I keep my routine, I try not to think about those things we said for each other, but it's so hard to me... We both know how hard is try to forget something so strong and powerful like the truth... and the only truth we know is there's no more time for us... maybe there was no any 'us' and everything was my own creation...

Anyway, stay strong, because I won't be beside you anymore! It's so difficult to think about it. People come, people go, people leave... The main trouble is we know all these things, but we do not want to think about them.

Someday, I know well, your eyes will be opened to a new world of possibilities. I grieve for you... I cry for you cannot see all these things nowadays. But, don't be afraid when you realized you're alone. It's something I've passed by, once. You are able to overcome all what you wish...

valentin 2_thumb[11]I really don't need stay by your side... You are by your own and you'll be fine! All you need to learn is: be alone is completely different to have not anybody near you. I will leave you alone, but I will always take care of you of my way...

I hope you understand. Few people have enough strength to sacrifice what they love. Trust in me when I say: I can't tell you I love you, but it's certain - I am sacrificing much more than I thought I could...


IMÁGENES: Arriba y abajo, dos fotografías para un día de San Valentín. Fíjense en el ceño fruncido de la niña de la derecha, en la foto de abajo. Celos de temprana edad.

NOTA – En la columna de la derecha, arriba, tienen un traductor que pueden utilizar para leer este texto en español o en cualquier otro idioma de la lista. No es una maravilla, pero es lo que ofrece Google en plan automático.