sábado, 17 de septiembre de 2016

La mafia del fideo

La cocina del sureste asiático agrupa una decena de países del extremo oriente y Asia que ofrecen un conjunto gastronómico muy influenciado por las dos potencias de la región, China e India, dando lugar a innumerables platos y usos culinarios comunes. Aun así, se distinguen claramente dos tendencias: la insular, con abundancia de pescados, mariscos [1] y verduras, y la genuinamente asiática, a base de cerdo, curry y fideos, con el denominador común del arroz, obviamente. A veces, algunas religiones mayoritarias como el Islam, Hinduismo o Budismo marcan el ritmo de lo que sus incondicionales deben comer o abstenerse.

mafia 1Como apuntaba arriba, dos de los ingredientes principales de esta cocina son el arroz, en sus variedades de grano largo como el basmati o jazmín y los fideos de arroz o fideos chinos, que forman parte de las omnipresentes sopas como la pho bo vietnamita, el nasi goreng de Indonesia o el pancit bihon filipino, al que me aficioné durante mis días de trabajo en Manila.

Quienes me conocen,para bien o para menos bien– saben que soy un tanto cocinillas, es decir, predispuesto a cocinar, dentro de las limitaciones que imponen mis conocimientos gastronómicos más bien justitos y, muchas veces, recién aprendidos en internet.

Hace unos días me atreví con un pancit bihon para dos comensales: Marichu y yo. La receta es muy sencilla: fideos de arroz con las verduras que haya en el frigo, añadiendo camarones o pollo o cerdo o lo que se tenga a mano, del mar o de la tierra, sin que falte un golpe de salsa de soja. Las verduras se pican en bastoncitos, para que se puedan coger mejor con los palillos chinos [2]. Calculé mal los fideos y, en lugar de dos, salieron casi el doble de generosas raciones que, discretamente, me fui comiendo de buen humor, almuerzo y cena, acompañado por el indulgente regodeo de mi amadísima esposa y un afrutado morapio de la tierra, largo y tánico.

mafia 3

Xian Guo-lin, también cocinillas como yo, gastó los ahorros de toda su vida e hipotecó su casa para cumplir su sueño de abrir un restaurante de noodles o fideos chinos en una concurrida calle de Shanghái, una ciudad donde la demanda de comida es muy alta. Sin embargo, a las pocas horas de inaugurar su local, al que llamó Guo-lin Fideos con Carne, Xian debió enfrentarse a las protestas de otros vendedores de fideos que le exigían cerrar el negocio inmediatamente, incluso con amenazas de muerte para él y su familia. [3]

Quienes protestaban contra Xian decían que había violado un convenio privado y sin ninguna base legal– suscrito entre los miembros de la comunidad musulmana Hui para impedir la apertura de un restaurante de fideos con carne en un radio de 400 metros de otro ya existente.

Cuando Xian, que no es musulmán, rehusó cerrar, el local fue rodeado por unos cien individuos que permanecieron allí durante varias semanas, con la policía haciendo la vista gorda, amenazando al personal e impidiendo la entrada de los clientes. Llegaron a ofrecerle hasta 45.000 dólares para que cerrara el negocio en el que había invertido una suma muy superior.

mafia 2

Xian decidió recurrir al Twitter chino, donde recibió más de 40 millones de adhesiones, generando una inesperada cuota de publicidad gratuita para su restaurante, que comenzó a llenarse a diario. Para dar por terminado el conflicto, Xian aceptó quitar la palabra "carne" del nombre del local y el logo de comida halal, preparada bajo los cánones del Islam.

Así, técnicamente, el restaurante dejó de ser competencia de la mafia musulmana del fideo que, en definitiva, terminó ganando el pulso al resignado emprendedor.

El Islam como ideario de paz o el timo de la convivencia multicultural.


IMÁGENES: Arriba, omnipresentes fideos chinos, esta vez con verduras. Centro, el cartel del restaurante de Xian mostrando el hueco dejado por las palabras "carne” y “halal” –en chino, claro- que la mafia le obligó a retirar. Abajo, los clientes se tomaron fotos en el local, las subieron a Weibo, el Twitter chino, y les pidieron a otros que hicieran lo mismo.

[1] Con frecuencia, el marisco o “frutos del mar” incluye únicamente camarones, gambas y langostinos de diversas especies, ignorando muchos otros “frutos” que en esta otra parte del mundo nos parecen deliciosos.

[2] En muchos países latinoamericanos, la gente no utiliza palillos para coger.

[3] La historia de Xian Guo-lin apareció en la BBC, con todo lujo de detalles, en agosto de 2016.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Malthus

Durante mi trabajo en Filipinas
tuve ocasión de visitar algunos arrozales.
Me acordé de Malthus y su teoría catastrofista.

imageThomas Malthus, economista inglés del siglo XIX, predijo que, de un modo u otro, estamos irremediablemente condenados a un progresivo y terrorífico empobrecimiento. En su obra Ensayo sobre el principio de la población nos advierte que la capacidad de crecimiento de la población es infinitamente mayor que la capacidad de la tierra para producir alimentos para el hombre. La población, si no encuentra obstáculos, aumenta en progresión geométrica, duplicándose cada 25 años. Los alimentos sólo aumentan en progresión aritmética. La conclusión de Malthus es que llegará un momento en el que, simplemente, los alimentos no alcanzarán para todos: “Parece que una de las inevitables leyes de la naturaleza es que algunos seres humanos sufran de miseria. Estas son las personas que, en la gran lotería de la vida, fracasarán.”

El concepto de Malthus era, si no brillante, aterrador. Malthus propone dos soluciones: la primera, llamada el método positivo, consiste en buscar el camino del equilibrio mediante la muerte, por ejemplo alimentando guerras, epidemias y por supuesto, el hambre. En vez de recomendar higiene y cuidados de salud a los pobres, deberíamos aconsejarles lo contrario, metiendo más gente en sus casas y tratando de provocar la reaparición de alguna epidemia.

Uno de los elementos de la vida social de la Inglaterra de su tiempo contra los que Malthus dirigió buena parte de su atención, fue el de las llamadas Leyes de los Pobres. Estas leyes derivaban de otra emitida en 1601, durante el reinado de Isabel I, en la que se hacía responsable a cada parroquia del cuidado de sus pobres. Dicha legislación tenía un origen basado más en un concepto del pobre como individuo aislado, que de la pobreza como condición social. Se distinguían por entonces cuatro tipos de pobres: ancianos, inhabilitados, desempleados y vagos.

MaltusMalthus pensaba en todo. Su propuesta tenía que ser aplicada de forma moderada ya que, en exceso, podría ocasionar algo “inmoral” para él y su época: sin pobres, la mano de obra barata no existiría y las industrias acabarían colapsando. Malthus era partidario de una mano de obra barata y fácil de manipular.

Creía fehacientemente que la miseria es una ley natural contra la cual es inútil luchar. En caso de que la naturaleza “no corrija su curso” el estado debería “contribuir” a ello, desentendiéndose de la sanidad pública y de cualquier otra norma de protección humana, incluso colaborando con alguna que otra guerra. Su principal criterio era que los subsidios a los pobres no pueden impedir ni la pobreza ni el hambre: “Si los alimentos no alcanzan para todos, un subsidio a los pobres no puede aumentar el volumen de las despensas. Lo único que puede traer consigo es el aumento de la cantidad de pobres, pero en ningún caso más riqueza.”

La otra solución era su método preventivo. El hambre se podría evitar siempre y cuando la población adoptase restricciones, como por ejemplo tener menos hijos. Las diversas medidas de control de natalidad se convierten así en un factor clave en la lucha por el desarrollo, aun cuando no se llega a asegurar que, controlado el crecimiento de la población, el progreso será realmente posible.

image

Malthus se equivocó porque no considero la técnica y la tecnología en la implementación de su ensayo. La revolución verde, cuyo origen se dio en el sudeste asiático en los años 60, propició un enorme incremento de la producción agrícola mundial. Las técnicas empleadas en la agricultura, como fertilizantes, pesticidas, regadíos y, más tarde, la modificación genética, acabaron definitivamente con su teoría.

El considerado por algunos “padre de la demografía” tuvo muchos seguidores, a pesar de que su ensayo no pasó de ser, afortunadamente, una mera y desagradable anécdota.


IMÁGENES: Arriba, esquema de la teoría básica de Malthus. Centro, el autor de la teoría. Abajo, una libélula se beneficia de la cosecha de arroz. Mejor en paella, claro.

sábado, 20 de agosto de 2016

Cuentos de verano (boreal)

Dejemos claro que todo el mundo no puede nacer en Bilbao. Ni siquiera yo que, aun siendo vasco, me vi confinado a nacer a más de diez kilómetros del “bocho” [1]. Claro que, pensándolo bien, si todo el mundo naciera en Bilbao supondría llenar el planeta de bilbaínos y, en consecuencia, hacer inhabitable la faz de la tierra. Igual si la llenáramos de argentinos, más o menos o más bien más.

Como en el cuento de Gila, cuando llegué al mundo mi mamá no estaba en casa y tuvo que hacerse cargo una vecina que trabajaba como bobinadora de motores eléctricos. Acostumbrada a enrollar y enrollar, no tuvo ningún problema para envolverme bien envuelto en algunos pañales que guardaba de su hija. ¡Qué vergüenza! Además de no haber podido venir al mundo en el mismo Bilbao, ¡verme empañalado en trapitos femeninos, en rosa y con puntillas! Me costó media vida superar el trauma.

No es extraño que un tipo como yo se sintiera agraviado por tamaña impostura nada más alcanzar la Tierra porque revelación antropológica importante– no sé si ustedes están al corriente de que los vascos venimos del planeta Ehuneko Eta Ama, próximo a la constelación Alfa Centauri.

P1000293 r1

Todo comenzó con el hallazgo, en una de las paredes del templo de las Tres Ventanas, situado en la ciudad inca de Machu Picchu, de una inscripción en la que se lee Aupa Patxi, junto al dibujo de un ovni esculpido en piedra. “No se ve con facilidad señala el turista vasco que lo descubrió– así que es normal que pasara desapercibido”. Inmediatamente comenzaron las discusiones de los expertos, tanto de los arqueólogos incas como de los especialistas euskéricos, hasta que el profesor Ibarretxe, catedrático de Cultura Vasca en la Universidad de Bilbao, lanzó una teoría que parece haber convencido a todas las partes: la famosa inscripción vendría a demostrar que la ciudad sagrada de los incas fue construida por extraterrestres vascos provenientes del planeta citado.

Esta teoría resuelve simultáneamente dos misterios: por un lado, explica el hasta ahora desconocido origen de nosotros los euskaldunes y, por otro, ayuda a comprender cómo fue edificado todo aquello, tan grande y tan arriba. Es bien sabido que la principal incógnita se centra en descubrir el modo en que los incas lograron subir piedras tan enormes hasta la cima de una montaña cuando, al parecer, ni siquiera conocían la rueda

peru1

La respuesta la da el citado profesor Ibarretxe: “Algo así, solo lo pueden hacer los vascos”. En realidad, el deporte rural de levantamiento de piedra o harrijasotzea nombre con claras resonancias extraterrestres– vendría a ser una reminiscencia de aquella etapa histórica en la que los vascos de otras galaxias levantaban ciudades en los Andes. “Cuando vemos a Iñaki Perurena levantar una piedra de más de 250 kg con una sola mano [2], estamos admirando a un príncipe inca”, comenta el profesor con una sonrisa de satisfacción.

La polémica saltó cuando, desde ciertos medios, quisieron aprovechar las implicaciones políticas de esta teoría: “Con esto queda descalificada la idea de que Euskadi pertenece al Estado Español”, afirma el presidente del principal partido nacionalista, y sentencia: “Es que ni siquiera pertenecemos al planeta Tierra”. A este respecto, el portavoz de la izquierda abertzale en el Congreso va aún más lejos: “No queremos ni estar en la ONU. Nuestro lugar está en la Confederación de Planetas Unidos”.

Desde el Gobierno, se ha querido restar importancia a todo este asunto y aclarar que se está dando una visión interesada y parcial de los hechos. Según ha revelado la vicepresidenta, junto a la famosa inscripción de Aupa Patxi se puede ver otra en la que se lee Olé tus huevos, un dato que los nacionalistas han preferido obviar.

“Puede que los vascos vengan de otro planeta pero, si lo hicieron, está claro que vinieron en una nave española”, concluye la vice.

Que los cuentos, cuentos son.


IMÁGENES: Arriba, FG en Machu Picchu en abril de 2015. Abajo, Perurena levantando una piedra de 238 kg con una sola mano.

[1] La villa de Bilbao es conocida afectuosamente por sus habitantes como «el bocho», esto es, «el agujero», ya que está rodeada por montañas.

[2] El récord de levantamiento de piedra con una mano de este deportista está fijado en 267 kg, y en 320 kg utilizando ambas.

sábado, 6 de agosto de 2016

Más claro, agua

“En un continente inundado de refugiados,
el yihadismo ha llevado a los europeos al hartazgo de sus líderes.”
(ABC-Madrid 31/07/2016)

He perdido la cuenta de las flores, yesuises, días de luto, minutos de silencio y velitas consumidas desde que el terrorismo islámico decidió declararnos la guerra. Miles de muertos en atentados crueles, inhumanos, salvajes e irracionales cometidos en nombre de su dios Alá, de la ley islámica [1] o del yihadismo [2]. Se trata de volver a los orígenes para restaurar la supuesta grandeza del Islam, reislamizar a las sociedades musulmanas e islamizar a las no musulmanas desde la más estricta ortodoxia. Como aspiración suprema, la creación de estructuras políticas ecuménicas que velen y promuevan estos principios.

Atentados 1

Llama la atención la postura de la mayoría de imanes, clérigos o como se llamen los que despachan homilías, discursos o soflamas en las mezquitas, asegurando que el Islam es una religión de paz. Mienten. El Corán [3], guía de la yihad, contiene muchos capítulos violentos [4]. Estos son solo algunos, tomados del versículo 2 de su libro sagrado:

Sura 191: Matadles donde quiera que los encontréis y expulsadles de donde os hayan expulsado. “Los” se refiere aquí a los infieles que no son musulmanes. Queda claro que el Corán permite a los musulmanes matar, eliminar o asesinar a los que no creen en Alá o a los que se oponen al Islam. Tienen la obligación de recuperar el territorio de donde fueron expulsados, por ejemplo España, y el Corán les permite recuperarlo por la fuerza. Razones suficientes para desencadenar una masacre.

Atentados 2

Sura 193: Combatidles hasta que cese la oposición y la adoración debida sea solo por Alá. El Corán ha declarado que este mundo es solo de Alá y que los musulmanes tienen que hacer la yihad o guerra santa hasta que todo el mundo adore solo a Alá. No importa cómo.

Sura 216: Estáis obligados a participar en la guerra, aunque os disguste. Alá sabe, mientras que vosotros no sabéis. Esta revelación la tuvo Mahoma cuando los musulmanes de Medina se mostraban poco dispuestos a asaltar las caravanas de los comerciantes de la Meca, para animarles a participar en la masacre de los no creyentes.

Sura 71 (Versículo 4): ¡Creyentes! Preparad las armas, marchad en diferentes grupos o formando un solo cuerpo. Este versículo es, muy probablemente, el responsable del nacimiento de los grupos terroristas islámicos, como Al Qaeda, Boko Haram o Hamas, que creen estar llamados a las armas por Alá.

Atentados 3

Los estados hacen todo lo que pueden para evitar la sangría del terrorismo. Francia, por ejemplo, informó de que se evitaron 14 atentados al año pasado. En España, en alerta 4 de 5, los telediarios anuncian, día sí, día no, la detención de personas radicalizadas dispuestas a asesinar infieles y cruzados.

Italia ha obligado a que los imanes de las mezquitas hablen únicamente en italiano, para que todo el mundo pueda entender lo que dicen. Pero refuerzan su rechazo a toda vocación integradora, y reafirman su voluntad de constituir un poder propio en el seno de las sociedades democráticas que los acogen.

En Australia, uno de sus ministros aludió a algunos clérigos radicales a los que el gobierno pedirá que abandonen el país si no aceptan que Australia es un estado secular y sus leyes fruto del parlamento: “Si estos no son sus valores, si ustedes quieren un país regido por la sharia o un estado teocrático, entonces Australia no es para ustedes”. Y el primer ministro añadió: “Si la cruz les ofende o no les gusta, entonces deberían considerar seriamente marcharse a vivir a otro lugar de este planeta.”

Dice mi mujer que esto no arreglará las cosas pero que más claro, agua.


IMÁGENES: Arriba, tren de cercanías en Madrid 11 de marzo de 2004: 192 muertos, 2 fetos de 3 y 8 meses y más de 2.000 heridos. Centro, aeropuerto de Estambul, 29 de junio de 2016: 41 muertos y 239 heridos. Abajo, el llanto de los inocentes.

[1] La ley islámica, también conocida como “sharia”, es el cuerpo de derecho islámico que abarca la totalidad de los preceptos de Alá referidos a las acciones de los hombres. Establece deberes religiosos, políticos, privados y públicos. (www.monografías.com)

[2] El yihadismo es un neologismo occidental utilizado para denominar a las ramas más violentas y radicales del islamismo, estando caracterizadas por la frecuente y brutal utilización del terrorismo, en nombre de una supuesta “yihad” a la que sus seguidores llaman «guerra santa» en el nombre de Alá. (Wikipedia)

[3] El Corán tiene 114 "suras" o capítulos, subdivididos en 6236 "aleyas" o versículos. El primer "sura" se llama "Al-Fatiha" ("la anunciación", "la abridora") y todos los capítulos comienzan con la fórmula: "En el nombre de Dios, el más Clemente, el más Misericordioso". (www.monografias.com y http://quran.com)

[4] Más en: https://versiculosviolentosdelcoran.wordpress.com/2011/10/. Hacer click en “versiculos pdf”, a la izquierda de la página.

sábado, 23 de julio de 2016

El gato de mi abuelo y otras alimañas

En el caserío de mi abuelo Francisco teníamos un gato. Era un animal el gato– grande, oscuro, feo y poco sociable. Nunca jugábamos con él. La gente menuda sabíamos cómo se las gastaba el bicho con sus uñas afiladas que, a la mínima, nos dejaban brazos y piernas como un ecce homo. Solo le hacía caso a mi abuela Dominica, que le hablaba en vasco y, cuando le gritaba “¡sapi!”, el gato salía disparado.

De vez en cuando desaparecía dos o tres días y regresaba a casa visiblemente más flaco y hambriento. Mi abuela le llevaba comida y el animal se lanzaba al plato como un poseso. Si en aquel momento hubiéramos tratado de acercarnos, estoy seguro de que nos hubiera atacado en plan ninja, con toda su genética de felino carnicero activada.

Gato negroUna mañana regresó de sus andanzas nocturnas con un ojo destrozado, probable consecuencia de alguna reyerta de faldas. Mi abuelo consiguió lavar y curar lo que le quedaba del ojo malogrado y el jodido bicho, agradecido, le dejó media docena de profundos arañazos, alguno de los cuales recuerdo que se infectó. Sobrevivieron los dos, mi abuelo y el gato aunque, este último, tuerto para siempre.

A pesar de su mala leche o tal vez por eso, aquel gatazo desarrollaba su papel a la perfección: cazar topillos en la huerta y en el maizal y evitar que los ratones mordisquearan el grano que se almacenaba para alimentar a nuestras vacas durante lo más crudo del invierno.

Teníamos más animales. Las gallinas nos proveían de huevos frescos durante todo el año, unos blancos y otros marrones según la raza, nos explicaba el abuelo. Comíamos pollo en celebraciones especiales, cumpleaños y así. No faltaba nunca en Navidad. A veces lo tomábamos frío, con sidra “El Gaitero”, lo más cool en la cultura gastronómica de la época, aunque los ricos lo regaban con champán.

En un pequeño cobertizo criábamos conejos. Un par de veces a la semana, los pequeños de la casa teníamos la misión de salir al campo a recolectar cierto tipo de cardo, que luego supe que se llamaba “diente de león” y que les gustaba mucho a los gazapos. Mi abuela preparaba un arroz con conejo delicioso. “Rico, rico”, como diría Arguiñano.

torosLas vacas nos daban leche fresca a diario y, cuando alguna paría, criábamos con mimo la ternera hasta que tenía el peso suficiente para sacrificarla y proveernos de carne roja. Parecido final le esperaba al cerdo, chancho o txerriki, como le llamábamos en nuestra lengua vasca que ahora dicen euskera. De él obteníamos morcillas, tocino, chorizo, un par de jamones… en fin, todo lo necesario para disparar el colesterol de los mayores, que los chicos no teníamos esas cosas.

Quiero decir con esto que cada animal desempeñaba el papel que la naturaleza le había asignado, y todos teníamos por cierto que acabarían –excepto el gato, y con reservas– en el puchero familiar. Ahora ya no está tan claro. Los toros de lidia, por ejemplo, son eso: toros de lidia por pura genética. Nacen y se crían para ser lidiados en corridas de toros y otros festejos como los sanfermines en Pamplona o los correbous en Cataluña, tradiciones que se remontan, como poco, a la Edad Media.

De los profundos guetos de la estulticia ha surgido una generación que pretende eliminar de golpe todo espectáculo taurino. Admitiendo su derecho a que no les gusten los toros, no es de recibo que, en su particular escala de valores o a falta de ellos, los coloquen por encima de los humanos ni que defiendan su postura con tanta carga de malquerencia, animosidad e intolerancia hacia los amantes de la tauromaquia.

ScreenHunter_108 Jul. 14 08.52El reciente fallecimiento del torero Víctor Barrio, corneado mortalmente durante una corrida en Teruel, ha introducido, desde una libertad de expresión mal digerida, un discurso ignominioso, de odio inadmisible, feroz, inhumano y atroz, más propio, si acaso, de alimañas que de personas.

En las redes sociales se ha insultado al torero muerto, a su viuda y a sus familiares con frases cargadas de un rencor irracional y ominoso, de ningún modo aceptable en una sociedad civilizada. Me consuela saber que la fiscalía, con un posicionamiento claro y contundente, ha asegurado que sancionará [*] a los responsables de tanta iniquidad.

Habrá que verlo.

¡Ah! El gato de mi abuelo desapareció un buen día sin dejar rastro.


IMÁGENES: Arriba, un gato parecido al de mi abuelo. Centro, mozos en Pamplona corriendo junto a los toros en San Fermín 2016. Abajo, captura de lo publicado en Facebook por un miserable anti-taurino contra el torero fallecido.

[*] Los delitos por injurias están penados en España con hasta 14 meses de prisión, viéndose agravados por la publicidad que de los mismos se hace con su difusión en redes sociales, así como delitos de calumnias.

La UIT de la Policía Nacional desarrolló una búsqueda activa en internet rastreando redes sociales en busca de reacciones inapropiadas a la muerte del torero e identificar a sus autores para llevarlos ante el juez.

sábado, 9 de julio de 2016

Gaseados

Son casi las ocho de la mañana. Viajo en el vagón central del tranvía de la única línea que tenemos en Zaragoza, de Valdespartera al Parque de Goya, de sur a norte. Mi ruta: Plaza de Aragón – Escuela de Ingenieros

En el vagón, formando una taiga humana y ojerosa, una limpiadora de uniforme verde con los ojos rojos, una joven con una carpeta de cartón rosa en la que se puede leer “CV”, un postadolescente dándole al guasap, un sesentón de pelo cano que lee el ABC, dos tipos que, por sus pintas de ministros, no pintan nada en ecosistema tan gregario, y una predicadora con acento cubano, de alguna iglesia extraoficial y dramática: “¡Jesús te quiere! ¡Déjate amar o te condenarás!”, proclama extasiada.

Tranvía de Zaragoza

Rebasado El Corte Inglés, alguien se tira un pedo. Se sabe que ha sido un pedo, y no otra cosa, por los ceños fruncidos, las narices torcidas, las miradas nerviosas e inquisidoras. Hemos sido gaseados.

Algunos tramos de la línea del tranvía, cuando se mueve cerca del río Huerva, hieden ocasionalmente a desagüe y a muerte crónica, pero lo de ahora es una peste más viva, como más humana y digerida. El rostro de la predicadora muta, se demoniza. Parece que va a decir que la gente que se tira pedos en el tranvía irá directa al infierno, sin transbordos, pero no lo dice. La joven con la carpeta con currículos se la acerca a la nariz, refugiándose en el olor cálido de la tinta recién impresa.

El del ABC y el postadolescente, que ahora le está dando al Candy Crush o como se escriba, siguen a lo suyo. Permanecen hieráticos los pseudoministros o lechuguinos de alguna multinacional o lo que sean, augustos de terno y corbata. La limpiadora los mira, inspira con fuerza y pone cara de mala leche, tose y calla. Un anciano con acento manchego, del que no me había percatado antes, le dice a su nieto: “Si es que por la noche sienta mu' mal el gazpacho; a ver”. Nos miramos y nos reímos.

PC230145

La predicadora se gira hacia mí. Acojonado, le juro por Dios que yo no he sido. Atraviesa la muralla de carne ahumada un inmigrante desdentado y terroso que pide una limosna para dar de comer a los cuatro hijos que dice que tiene. Abofeteado por la toxicidad de la atmósfera, opta por no insistir en su reclamo económico.

Deja de oler a pedo en el Mercado Central, donde se bajan los pseudoministros o lo que sean. Se descojonan en la calle. No percibo qué le dice el de la derecha al de la izquierda. Sí lo que le dice el de la izquierda el muy cabrón– al de la derecha: “¡Que se jodan!”.

Mi amigo Lucas sostiene que hay que tener mucho cuidado con los tipos de corbata que, en cuanto pueden, efectivamente, te joden.

O como en este caso, te gasean.


IMÁGENES: Arriba, el tranvía de Zaragoza cruzando la Plaza de España en invierno, con los árboles como desplumados. Abajo, un icono en los moto taxis de Bangkok prohibiendo explícitamente la suelta de gases, es decir, tirarse pedos.

sábado, 25 de junio de 2016

Errare humanum est… incluso en el espacio

La exploración del cosmos es, con toda certeza, una de las tareas más endiabladamente difíciles a la que nos enfrentamos los humanos. De ahí que sus fracasos sean siempre fiascos geniales y, en ocasiones, trágicos, aunque haga falta muchísimo nivel científico para llegar siquiera a cometer estos deslices.

Algunos de los que se cobraron vidas fueron espantosos. Aún recuerdo con horror lo presencié en directo por la televisión chilena– el accidente del transbordador espacial Challenger, el 28 de enero de 1986, cuando se desintegró sobre el océano Atlántico apenas un minuto después del despegue, provocando la muerte de los siete miembros de la tripulación. Fue calificado como el accidente más grave en la conquista del espacio. Supuso la paralización de los vuelos durante casi tres años y la formación de una comisión especial, la Comisión Rogers, que planteó nueve recomendaciones que la NASA debería poner en práctica antes de continuar con nuevos lanzamientos.

Espacio 1Se trató de fallos a veces fácilmente evitables y a veces complejísimos, cometidos en el mismísimo límite del conocimiento humano. Sin embargo, algunos de estos desaciertos épicos tuvieron un componente tragicómico, capaz de arrancar una sonrisa al más respetuoso. 

Por ejemplo, aquella cápsula militar norteamericana, ultra secreta, que aterrizó a la perfección doscientos kilómetros al norte de Moscú, en vez de en las islas Hawái como estaba programado (Discoverer-2, abril de 1959). O aquel satélite espía soviético que entró majestuosamente en órbita tras un lanzamiento impecable… sólo para percatarse entonces de que había quedado del revés, con sus cámaras apuntando inútilmente al espacio exterior, en vez de a la superficie terrestre (Cosmos-4, abril de 1962).

Hasta con el más famoso de los fallos que no se cobraron víctimas, aquel de "Houston, tenemos un problema", podemos permitirnos un guiño malicioso al comprobar que acababan de batir un record... por sufrir una avería en su vehículo más lejos de lo que ningún otro ser humano había padecido jamás: a 321.860 kilómetros de la gasolinera más próxima. Un paseo de nada, como quien dice. Al mismo tiempo, grandiosa fue la operación desarrollada para traerlos de vuelta a la Tierra, sanos y salvos. Una hazaña tecnológica que debería ser recordada con admiración por las generaciones futuras.

espacio2Igualmente grandiosa fue la metedura de pata del controlador soviético que compuso mal una instrucción al Fobos-1 en agosto de 1988: lanzó erróneamente una orden para desactivar el control de orientación de la cápsula una vez en tierra... cuando ésta se hallaba aún en la órbita de Marte. Los paneles solares quedaron desalineados respecto al Sol y las baterías se agotaron enseguida, finalizando abruptamente la misión. Suerte tuvo que ya no mandaban a nadie a Siberia desde hacía muchos años, por más que le hubiera gustado hacerlo al director del proyecto.

De la misma manera, podríamos dar unos metafóricos capones en la cocorota a los analistas de la Mars Polar Lander que, en 1999, no tuvieron en cuenta la vibración ocasionada por el despliegue de las patas de aterrizaje durante el descenso. Este olvido hizo detener los retrocohetes cuando la cápsula aún se hallaba a cierta altitud sobre el suelo marciano. Cayó a peso, perdiéndose la nave en los últimos cuarenta metros, después de un viaje de más de 200 millones de kilómetros.

“Si cerramos la puerta a todos los errores, también los aciertos se quedarán fuera.” (Rabindranath Tagore).


IMÁGENES: Arriba, el transbordador espacial Challenger se desintegró a los 73 segundos de su lanzamiento, provocando la muerte de los siete miembros de la tripulación: Francis "Dick" Scobee, Michael J. Smith, Ronald McNair, Ellison Onizuka, Gregory Jarvis, Judith Resnik y Christa McAuliffe. Abajo, la nave estadounidense Discovery, pilotada por Eillen Collins, fue la primera la primera mujer que visitó la estación rusa Mir en febrero de 1995.

sábado, 11 de junio de 2016

Dos minutos de filosofía

Para muchos una pasión, para otros una materia aburrida,
esta creación original del genio griego [1] permitió
el nacimiento de la ciencia.

La sabiduría de la vida no debería requerir de grandes tecnicismos ni de largas justificaciones. Tratar de comprender cómo debe organizarse la sociedad, cuestionar el origen del universo, preguntarse sobre el papel de uno mismo o reflexionar sobre el bien y el mal, la verdad, la justicia o la libertad, es más necesario que nunca para todos los que tratamos de comprender el mundo desde un punto de vista crítico.

Pero no es nada fácil. Parece como si las mentes de gran calibre solo escribieran para otras mentes de gran calibre y, al final, nos acaban cargando al resto de los mortales. Sin embargo, el hecho de encontrarse con libros y filósofos que consiguen aburrirnos no debería restar peso a la importancia de sus ideas ni menoscabo a sus herramientas de reflexión.

¿Qué es la libertad? ¿Qué significa ser justo? ¿Cuál es la naturaleza de la verdad?... Durante siglos, los filósofos han tratado de dar respuesta a estas y otras cuestiones que, resistiendo el paso del tiempo, continúan más vigentes que nunca: son las inquietudes de hoy y de siempre.

filosofos platon_aristotelesSócrates, Platón y Aristóteles son tres incomparables filósofos griegos, tal vez los más importantes. A Sócrates se le acusó de exagerar el poder de la razón y de utilizarla sólo negativamente, pero desenmascarar errores y desembarazarse de la broza intelectual es un paso necesario para descubrir la verdad. Platón, discípulo de Sócrates, se inspiró en él y trató de llegar aún más lejos. Pensaba que la razón nos proporciona la certeza de la existencia de conceptos tales como la justicia, la belleza y la bondad en un mundo de ideas. Platón también tuvo un discípulo, Aristóteles. Escribió sobre tantos temas —biología, física, matemáticas, lógica, literatura, psicología, ética, política— que dejó suficiente material como para que las personas cultas reflexionaran sobre él durante los dos milenios siguientes. Al menos.

Esta primavera boreal he tenido el placer de leer a varios de estos maestros. Ciertamente, es una lectura en la que uno no puede distraerse si quiere seguir el hilo: en varias ocasiones el lector deberá superar la tentación de cerrar el libro.

Me impresionó la visión que dejan expuesta, por ejemplo, de la justicia.

Sócrates se opuso a quienes decían que la justicia es una convención que cambia en cada sociedad. Por el contrario, sostenía que es un valor universal y necesario, no un mero veredicto convencional.

Filosofía 2

Platón entendía la justicia como el objetivo máximo del estado. El fin de la justicia debería ser asegurar el equilibrio de las clases sociales mediante la salvaguardia del bien común.

Aristóteles consideraba que la solvencia de la justicia dependía de si los gobernantes de una sociedad se dedicaban a procurar el bien común o velaban tan solo por sus intereses particulares.

Filósofos más modernos como, por ejemplo, Voltaire (1694-1778), interpretaron la historia de la humanidad como un camino por el cual la injusticia y la ignorancia van perdiendo terreno y el hombre va ganando libertad en el marco de lo que actualmente llamamos progreso.

Relacionando justicia y política [2], Jürgen Habermas (1929) dejó escrito que esta  debe incluirse en el campo de la moral, encauzando la actividad del hombre hacia la justicia social y económica.

A ver si se enteran estos disminuidos síquicos que nos gobiernan.


IMÁGENES: Arriba, Platón y Aristóteles. Abajo, una panorámica de la antigua Atenas.

[1] La filosofía griega incluye un conjunto de conceptos desarrollados durante el esplendor de la civilización griega entre el 600 y el 200 a.C. Las hipótesis intuitivas de los antiguos griegos presagiaron diversas teorías de la ciencia moderna. Muchas de sus ideas morales fueron incorporadas a la doctrina cristiana.

[2] Las ideas políticas desarrolladas por los pensadores griegos han influenciado a muchos líderes políticos a lo largo de la historia.

sábado, 21 de mayo de 2016

Lincesa

Aunque algunas universidades titulan ya en femenino a sus egresadas, mi amiga Ángela sostiene que ella es “ingeniero” porque así lo rubrica el título universitario que obtuvo hace unos años. De ninguna manera desea que la llamen “ingeniera” como reclaman feministas y feministos de variado pelaje y catadura política cuando se refieren a “la necesidad de ofrecer un marco comprehensivo sobre la visibilidad de género a través del estudio de los métodos que la configuran” [1]. Es decir, derivar el idioma hacia un galimatías inmanejable.

El tema de hoy se me ha ocurrido después de leer en el diario ABC de Madrid, que una “lincesa” ha matado a dos de sus tres jóvenes cachorros linces. Prescindiendo de la noticia en sí, que será objeto de estudio más sesudo por quien entienda de ello, me han chirriado los dientes y los molares leyendo la palabreja. Se me hace difícil admitir que un periódico como el susodicho ningunee el epiceno: un solo género gramatical, que puede designar seres de uno y otro sexo; p. ej., bebé, lince, pantera, víctima, según el diccionario de la RAE. Observen que, precisamente, cita “lince” como ejemplo de uso.

Descartado que se trate de un simple lapsus cálami, del que ninguno estamos libres en un momento de descuido, la utilización del vocablo parece intencionada. Sorprendente cuando menos, por cuanto el “Libro de estilo” [2], redactado por el Consejo de Redacción del ABC, recoge el epiceno como aplicable a animales, añadiendo la especificación macho o hembra para diferenciar su sexo. Es decir, “un lince hembra” hubiera quedado perfecto.

Nadie duda de la importancia del género. Confundir centena con centeno podría derivar en un relevante caos matemático y un desbarajuste alimenticio entre monogástricos y monogástricas, dada la imposibilidad de extraer la raíz cuadrada del centeno o alimentar a burros y burras con centenas, aunque fueran generosas centenas de millar.

Se ha puesto de moda esto de la visibilidad de género como si antes no se nos viera–, especie de epidemia paranoica entre políticos que se dicen progresistas, por más que uno no sepa dónde coño está el progreso cuando se refieren a ciudadanos y ciudadanas, vascos y vascas, españoles y españolas… que usan con innegable fruición, prodigalidad y sinsentido.

Algunas instituciones, cuyo nombre no me apetece mencionar, han creado “observatorios de igualdad de género” cuando quieren decir sexo– con el objetivo prioritario de promocionar la igualdad de oportunidades de todas las personas que forman la comunidad educativa: alumnado, profesorado y personal de administración y servicios. Me pregunto: ¿Qué tiene que ver la igualdad de oportunidades con la supuesta igualdad de género? Las oportunidades hay que dárselas a quien se las merece en función de sus capacidades, independiente de su sexo o de cualquier otra condición. Observen que, en este caso, toda la comunidad que se invoca está formada por elementos del género masculino: “el” alumnado, “el” profesorado y “el” personal… Curioso al menos.

En fin, que un día de estos podríamos enterarnos por la prensa de que una soldada, jóvena caba del ejército, ha sido matrimoniada con un trapecisto del Cirque du Soleil.

Pues eso: un circo.

IMÁGENES: Arriba, lince en La Cuniacha, parque faunístico de los Pirineos; abajo, Cirque du Soleil en la Exposición Internacional de Zaragoza (2008) dedicada al agua. (Fotografías de FG)

[1] Aproximación a un modelo de análisis de la visibilidad en la universidad desde la perspectiva de género, Universidad Autónoma de Barcelona, 2012.

[2] Libro de estilo del ABC, pág. 84, Ed. Ariel, 2001.

sábado, 7 de mayo de 2016

Mi amigo Nikolay

En aquel paraíso –comunista– nunca faltaron las manzanas. Venían de Kazajistán, una república soviética al sur de la URSS cuya capital, Almá-Atá [1], significa en ruso “padre de las manzanas”. En la región, distinguida como el hogar ancestral de esta fruta, hay una gran diversidad genética de manzanas silvestres, una de cuyas variedades [2] se considera probable candidato para el ancestro de la manzana moderna. Las que crecían al noreste de la capital, cerca de la principal instalación de ensayos y pruebas nucleares soviética, llegaban al mercado con cierta carga radiactiva, aunque las autoridades nunca se preocuparon ni advirtieron de ello a la población consumidora.

sergei 2En aquel paraíso comunista– tampoco faltaron nunca remolachas, zanahorias y algunos tubérculos y raíces que se vendían a la salida de las estaciones del metro en precarios y abigarrados puestos de hoscas campesinas, pregonando sobre la nieve helada la excelencia de su mercancía siempre fresca, claro está, con las manos forradas con un par de capas de guantes de lana. En estos puntos podía uno tomarse un reconfortante caldo vegetal, servido calentito en un cuenco de higiene más que dudosa, o engañar al estómago con alguna empanada o pirozhki de inidentificable composición. Vegetales y tubérculos se vendían con la tierra adherida al producto y sin prescindir de las hojas que, convenientemente cocinadas, pasarían a formar parte del borsch, solianka o cualquier otra sopa, primer plato de consumo diario.

En aquel paraíso que digo comunista– vivían mi amigo Nikolay y su esposa Lena. Ella, una rusa del Volga obsesionada por la salud y por cuantas pócimas prometen eliminar arrugas y prolongar la juventud. Él, nacido entre los manzanos de Alma-Atá y educado en Moscú, antiguo director general del extinto Consejo de Asuntos Religiosos, un organismo destinado a “ayudar a las organizaciones religiosas a mantener contactos internacionales, a participar en la lucha por la paz y a fortalecer la amistad entre los pueblo” [3]. Desde el otro lado: “un centro para captar las voluntades de popes, pastores y sacerdotes occidentales en favor del comunismo“.

Palacios comunistas

Nikolay, cesante desde la disolución de la URSS, tenía demasiados lazos con el antiguo régimen como para conseguir un trabajo en el nuevo. Jubilado a pesar suyo, recibía una pensión que apenas bastaba para que su esposa y él sobreviviesen algo más de una semana. Para llegar a fin de mes, debía desempeñar mil actividades: ajedrecista profesional, marchante de arte moderno, mediador en adopciones y apicultor. Eso sí, en compensación por los años trabajados, tras aguardar turno en interminables listas de espera, tenía derecho a disfrutar de unas vacaciones familiares gratuitas en residencias estatales a medio camino entre la mugre y la ruina.

Lo que más llamaba la atención en su rostro eslavo eran los ojos, increíblemente azules e impenetrables. Reía poco y si lo hacía no iba más allá de un mohín irónico. Sus aires de cosaco me recordaban el comentario de una colega cubana trasferida a la URSS: “Al llegar a Moscú todos los rusos me parecieron osos a punto de darme un zarpazo en la yugular, pero cuando descubrí que el alma eslava y el alma latina comparten sentimentalismo y emotividad, me sentí como en casa“. La inexpresividad facial del plantígrado no desmerecería de la contención taciturna de mi amigo. Tanta que muy bien podría ocultar un pasado repleto de zarpazos.

Nikolay, capaz de echarse al coleto sin respirar un vaso alto de vodka con chiles, acaba de morir en su miserable apartamento del paraíso comunista– en el que vivió, lejos de los manzanos que le vieron nacer.

Descanse en paz.


IMÁGENES: Arriba, sopa de remolacha; abajo, edificios de apartamentos: los “palacios comunistas” de la URSS profunda. De vez en cuando, funcionarios del gobierno retiraban los carros repletos de basura y desperdicios domésticos.  

[1] Almá-Atá en ruso o Almatý en kazajo, fue capital de Kazajistán hasta 1998, cuando la capitalidad de la república se trasladó a Astaná.

[2] Malus sieversii.

[3] Según la Gran Enciclopedia Soviética, 3ra. edición, 1978.