sábado, 24 de mayo de 2014

Escribir en los tiempos de Maricastaña

Dedicado a mi amiga
María Laura Gauto Echevarría, periodista.

Escribir ya no es como antes. Nada es como antes. La tecnología ha puesto fin al romanticismo de la estilográfica y la letra de escribano, y al encanto amigo del tac, tac, tac de la máquina de escribir. La acuicultura acabó con los percebes salvajes y con los percebeiros –rasqueta y saco– jugándose el tipo sobre las rocas a cada golpe de mar.

Cuando, veinteañero, empecé a colaborar como amateur en el diario de la tarde “Hierro”, de Bilbao, –prensa al estilo de los tiempos– tenía yo una columna fija, casi diaria, “Por el río”, que mecanografiaba sobre una vieja Remington que mi padre había recuperado de la chatarra. La cantidad de texto no estaba definida, de modo que podía extenderme todo lo deseable para dar cumplida cuenta del tema del día, si bien, en ocasiones, me recortaban sin piedad.

Escibir - Hierro cabecera soloEl linotipista copiaba cuidadosamente el texto con una máquina llamada linotipia –inventada por un relojero alemán– que, como por arte de magia, convertía cada línea en un bloque de plomo con el que se confeccionaban las planchas para imprimir.

Más tarde apareció “Gran Vía”, una revista semanal ilustrada de corte más moderno donde, a veces, me encargaban algunos artículos por folios: “Envíame cuatro folios sobre la bombona de butano, o tres folios sobre el coleccionismo filatélico”, decía el redactor jefe. Y uno se sentaba a darle a la tecla con dos dedos hasta llegar al tercer folio o hasta el cuarto, según la demanda.

Escribir - Por el río soloPagaban por folios, claro. Cuando escribías tres y medio redondeaban hacia arriba o hacia abajo en virtud de consideraciones que nadie, nunca, me explicó. Pero un día me pidieron un artículo de equis palabras. No tenía ni idea de cuántas palabras entraban en un folio, como no tenía ni idea de los percebes que entraban en un kilo. Durante una época de mi vida ni siquiera tuve noción de que existieran los percebes. Ni las palabras. Inteligente al fin, empecé a hacer reglas de tres hasta dar con la relación existente entre una cosa y otra, entre folios y palabras.

Pasó el tiempo y un viernes cualquiera –se cobraba los viernes– me pidieron un artículo en caracteres. “¿En caracteres?”, pregunté incrédulo. “Sí, señor, en caracteres”. “Pero, ¿cómo pretendes que cuente los caracteres? ¡Debe ser peor que contar lentejas!”, insistí. Me explicaron que el ordenador –la computadora– llevaba un procesador de texto que se encargaba de ello. El problema era que yo no tenía ni ordenador ni remota idea de lo que era un procesador de texto.

tandy old_computerDespués de muchos ires y venires, conseguí hacerme con un Tandy barato, de segunda o tercera mano, y un programa WordStar en el verde sobre negro de la época, lleno de rincones desconocidos, recovecos y secretos. ¿A quién se le iba a ocurrir que tuviera también esa capacidad obsesiva de contar las letras y los signos de puntuación? Pues la tenía, porque así era su temperamento digital made in USA.

Con los percebes ocurrió algo semejante. Se empezaron a comprar por kilos, como las palabras por folios, luego por cuartos y estamos a punto de comprarlos de uno en uno porque los percebes se han puesto por las nubes. Las palabras, sin embargo, pese a administrarlas por caracteres, pierden valor cada día.

El artículo para “Gran Vía” se entregaba en un enorme disco flexible de casi seis pulgadas o así, al que llamábamos floppy y que, por entonces, apenas almacenaba 360 kilobytes, creo recordar. A mí me venía muy bien el disco aquel, porque no tenía impresora ni amigos que la tuvieran ni medios para conseguirla.

Pasó el tiempo y llegaron Bill Gates, Windows, el Word, los correctores automáticos, las impresoras láser, la acuicultura… y desaparecieron el romanticismo del amanuense y los percebes de roca.


IMÁGENES: Arriba, primera cabecera del diario Hierro de Bilbao; el edificio que ocupaba es ahora un hotel de 5 estrellas. Centro, mi sección fija en el diario citado. Abajo, ordenador Tandy, distribuido en aquellos tiempos por Radio Shack.

NOTAS: María Castaña o Maricastaña fue una heroína gallega del siglo XIV que lideró una revuelta en la ciudad de Lugo contra el poder eclesiástico.

Pollicipes pollicipes.jpgEl percebe (derecha) es un marisco de gama alta y sabor delicioso que se recoge manualmente en las rocas situadas en la zona intermareal de las rías, acantilados, islas, etc., con riesgo considerable para los recolectores, localmente llamados “percebeiros” en gallego o “lanpernariak” en vasco.

sábado, 10 de mayo de 2014

Inodoro

Acabo de leer en al diario ABC de Madrid la historia de un submarino alemán hundido por culpa del mal funcionamiento de un inodoro. Cuentan que los retretes de los primeros sumergibles únicamente podían ser usados cuando navegaban cerca de la superficie, vertiendo su contenido directamente al mar.

Los ingenieros alemanes no tardaron en diseñar un sistema de sanitarios de alta presión para que los retretes pudieran utilizarse a grandes profundidades, pero su funcionamiento resultó tan complicado que tuvieron que redactar un manual de instrucciones y formar a un tripulante encargado de su operación. En una desgraciada intervención, el especialista abrió una válvula que conectaba con el mar sin cerrar antes otra interior, lo que provocó que el submarino comenzara a inundarse. Para reparar la avería, decidieron subir a la superficie, donde fueron inmediatamente detectados por la aviación aliada quien, en un contundente ataque, envió la nave al fondo del océano.

inodoro 1Pasando capítulo, se me ocurren algunas consideraciones. Cuando alguien decide hacer uso del inodoro para satisfacer sus necesidades biológicas, está inevitablemente contaminando el agua. Se estima que una familia de cinco personas infecta más de 150 000 litros de agua al transportar unos 250 kilos de heces y 2 500 litros de orina en un año.

Hace cerca de 4.000 años, los cretenses ya disponían, en el palacio minoico de Cnosos, de una especie de inodoro. Constaba de una cisterna destinada a recoger agua de lluvia, taza y canal de desagüe, pero el progreso fue lento. Solo hace dos siglos que las cloacas sirven a domicilios privados. Durante muchísimo años, léase toda la Edad Media y más adelante, el escatológico contenido de los orinales era vertido a la calle desde ventanas y balcones. Para advertir a los transeúntes del peligro se daba, unos segundos antes, el grito de "¡agua va!". Al escucharlo, la gente se apresuraba a buscar un lugar seguro donde guarecerse del inmundo chaparrón.

Aunque el hombre primitivo, tal vez consciente de la toxicidad de sus desechos, se instalaba cerca de alguna fuente natural de agua corriente, fueron los habitantes de las islas Orcadas, en Escocia, quienes construyeron los primeros sistemas tipo letrina para alejar de sus hogares el maloliente detritus. Una serie de toscas conducciones iban desde las viviendas de piedra hasta los torrentes, lo que permitía dar rienda suelta a sus necesidades en el interior de sus casas, supuestamente bien ventiladas, sin tener que salir al exterior.

inodoro 2

Egipcios y romanos evolucionaron la técnica de los cuartos de baño pero, sin duda, los precursores del higiénico cambio fueron los ingleses y, sobre todo, el poeta John Harington quien, en 1597, desarrolló el water closet de válvula, que fue instalado en el palacio de la reina Isabel I. Dos siglos y medio más tarde, en virtud del Acta de Salud Pública inglesa, se obligó a dotar con un inodoro a todas las casas de nueva construcción. Los campesinos ingleses siguieron llamándolo john por muchos años, en homenaje a su precursor. Hacia 1890 ya había triunfado en toda Europa.

inodoro pereyra y mendietaErasmo de Rotterdam, el erudito humanista del siglo XVI, que escribió uno de los primeros tratados de etiqueta de la historia, nos aporta unas normas de conducta para el cuarto de baño y las funciones corporales. Nos advierte de que “es descortés saludar a alguien mientras esté orinando o defecando” y, en lo que se refiere a soltar ventosidades, recomienda “disimular con una tos el estruendo explosivo del pedo”.

Mi inodoro favorito es Inodoro Pereyra, gaucho renegau del comic argentino: “Soy Pereyra por mi mama e Inodoro por mi tata, que era sanitario”.


IMÁGENES: Arriba, inodoro-trono de diseño renacentista. Centro, letrina pública romana en Ostia Antica. Abajo, Inodoro Pereyra tomando mate con su perro Mendieta.

Después de escribir esta entrada, me entero de que la ONU creó el año pasado el “Día Mundial del Retrete”, a ¿celebrar? cada 19 de noviembre. Aquí dejo el enlace para acceder a la interesantísima página de la ONU.

sábado, 26 de abril de 2014

Razón, reflexión e intuición

La razón es un término que se puede definir desde varias perspectivas, desde la aritmética a la geometría. Sin embargo, la razón, como mayormente se conoce a este vocablo, corresponde a un concepto propio de la filosofía que ha sido utilizado para hacer referencia a aquella facultad humana para resolver problemas con distintos niveles de satisfacción.

No obstante, gran parte de lo que decidimos en nuestra vida no es fruto de la razón meditada sino de la intuición espontánea. Las intuiciones parecen surgir de la nada, pero la psicología y la neurociencia tienen cada vez más claro de dónde provienen: son el resultado de procesos inconscientes de la mente. En muchas actividades de nuestra vida no hay tiempo para considerar de una forma reflexiva y razonada todas las opciones posibles hasta quedarnos con la mejor. Veamos.

Problemas 1

Ninguno de los problemas siguientes [1] requiere un gran esfuerzo. Aunque pueden resolverse con papel y lápiz sin ninguna dificultad, merece la pena intentar solucionarlos mentalmente y anotar la respuesta para una comprobación posterior.

1 – Un nenúfar dobla su tamaño cada día. Si tardó 48 días en cubrir por completo un estanque, ¿cuántos días le llevó ocupar la mitad del estanque?

2 – He comprado un lápiz y una goma de borrar por 1,10 euros. Si el lápiz cuesta un euro más que la goma, ¿cuánto he pagado por la goma?

3 – Cinco máquinas necesitan cinco minutos para fabricar cinco tuercas. ¿Cuánto tiempo tardarían 100 máquinas para fabrican 100 tuercas?

Estos tres enunciados forman parte de un test de la Universidad de Yale cuyo objetivo no consiste en medir la habilidad lógica o matemática de un sujeto sino, más bien, averiguar qué tipo de razonamiento tiende a emplear una persona al enfrentarse a un problema.

problemas pensadorAunque, por lo general, todos tendemos a considerarnos personas racionales, utilizamos el razonamiento intuitivo mucho más habitualmente de lo que estaríamos dispuestos a admitir, lo que nos lleva a responder de manera equivocada a problemas como los anteriores. Solo la reflexión nos hará percatarnos de que las respuestas son incorrectas.

Si el resultado a los problemas anteriores fue de 24 días, 10 céntimos, y 100 minutos respectivamente, se trata de tres respuestas intuitivas, pero erróneas, que nos vienen a la cabeza cuando leemos el enunciado por primera vez. No pasa nada: casi la mitad de los más de 3 000 estudiantes de ocho universidades americanas de primera línea que realizaron el test también fallaron.

¿Qué hace que una respuesta nos venga de inmediato a la mente? El enunciado del primer problema menciona la cifra 48 y la palabra “mitad” lo cual, de manera inconsciente, nos hace pensar en el número 24 como mitad de 48. Sin embargo, la respuesta correcta que se obtiene razonando un poco es 47: si el nenúfar cubrió por completo el estanque el día 48 después de doblar el tamaño que tenía el día 47, ese día debía ocupar ya la mitad del estanque.

Al leer el segundo problema por primera vez, prestamos atención a las cifras 1,10 y 1 que inmediatamente sugieren 0,10 como respuesta. Sin embargo, el valor de la goma es de 0,05 euros. Por último, en el tercer problema, al oír el número cinco en tres ocasiones diferentes podemos pensar que, al variar dos de los parámetros de cinco a 100, lo mismo debería ocurrir con el tercero, en cuyo caso habremos errado de nuevo. La respuesta correcta es 5 minutos.

Dice mi mujer que a la hora de enfrentarnos a cuestiones importantes, deberíamos reprimir nuestra intuición y reflexionar un poco


IMÁGENES: Arriba, problemas. Abajo, Pensador de Auguste Rodin.

[1] Tomados de la revista “Investigación y Ciencia”, Enero 2013.

sábado, 12 de abril de 2014

Zapatos

ryokan-yachiyo-kyoto-ryokanÉrase una vez un japonés propietario de una modesta posada rural o ryokan, que tenía un gran conocimiento de diagnosis oriental. Podía determinar el carácter de sus clientes –que se descalzaban para entrar en el hotelito– examinando sus zapatos, y así decidía en qué habitación colocar a cada uno. Sabía ver, por ejemplo, si un determinado cliente debía estar cerca del baño o si convenía que pagara por adelantado o si roncaba, en cuyo caso le daba una habitación retirada para no molestar el sueño de los demás. A juzgar por la calidad de los zapatos, calculaba cuánto podría pagar y, de esa manera, se permitía cierta generosidad con aquellos que la necesitaban.

Sin conocer una palabra sobre estas cosas del diagnosis y la bioenergética, suelo prestar atención, por puro entretenimiento, a los zapatos de la gente, como un juego trivial para obtener pistas acerca de su personalidad. Comencé hace unos años en Paraguay, con la tropa del proyecto en el que trabajaba. Calzado limpio revela una persona concienzuda, que cuida los detalles. Este era el caso de uno de mis colegas, argentino, cuya meticulosidad incluía tener siempre en su despacho betún, cepillo y bayeta, por si había que salir corriendo a una reunión imprevista.

Cuando los zapatos lucen moderadamente cuidados, significa que la persona está más relajada respecto a su imagen y, probablemente, le conceda más importancia a la substancia de su personalidad o a la calidad de su trabajo que al lustre de su calzado. Creo que pertenezco a este grupo. Me gustaba –me sigue gustando- comprar zapatos buenos, Sebago, a unos 100 dólares el par. Caros para entonces. Contrastaban con los zapatos de saldo que solía llevar mi otro cofrade, adquiridos en las rebajas de “la tutti”, aireando así su naturaleza tacaña, roñosa y cicatera.

Zapatos 2

Los zapatos nos pueden informar sobre las ocupaciones de quien los calza. Si el talón derecho está más gastado que el izquierdo, probablemente el individuo pasa mucho tiempo conduciendo un automóvil: el desgaste se produce al mantener cierta presión sobre el acelerador. Una persona que está de pie durante muchas horas tendrá zapatos deformados por los lados, porque el peso del cuerpo los ensancha y aplana.

Si están particularmente sucios o descuidados, es probable que la persona sufra de un alto grado de caos en su vida, consecuencia de alguna enfermedad física o mental o de problemas económicos. O, simplemente, que sea un guarro.

Siento algo especial por mis zapatos y sufro cuando tengo que dar de baja a un par que ha formado parte de mi atuendo durante una larga temporada. A veces los tiro al contenedor de la basura desde donde, supongo, acabarán en la incineradora municipal. Me impresiona casi tanto como incinerar a un muerto, aunque no te den las cenizas.

zapatoSi me parece que aún pueden rendir unos kilómetros más, los deposito en las cajas que algunas oenegés sitúan estratégicamente para recoger ropa y zapatos usados. Dicen que los reciclan y sirven para calzar a cualquier desgraciado que los necesite. No me importa que mis Sebago conozcan otros pies, otros países, otras mierdas de perro. Visualizo mis zapatos caminando por el Congo exbelga. Me los imagino ahítos del olor fuerte y ácido de un negrazo gordo sin calcetines que, probablemente, coma demasiados alimentos de origen animal y le suden mucho los pies… lo cual suele indicar riñones sobrecargados, sobrepeso e hipertensión. Un olor acre, áspero y picante, denunciará algún desequilibrio en el intestino grueso.

Dice mi muer que la salud no solo está en el plato sino también en el zapato.


IMÁGENES: Arriba, entrada a una “ryokan”. Centro, colección de zapatos informales de “Sebago”. Abajo, triste final.

sábado, 29 de marzo de 2014

Mujeres rurales

Este texto fue escrito por mi esposa, Marichu,
excelente conocedora del papel de la mujer rural en
la España profunda y no tan lejana.

Las protagonistas pudieron haber tenido cualquier nombre: Manuela, Julia, Milagros, Teresa... Mujeres luchadoras, día a día, por satisfacer las necesidades de su familia, en un ambiente hostil cargado de dificultades económicas, sociales, culturales, sentimentales… donde, a pesar de los fracasos, volvían una y otra vez a emprender sus tareas con el afán de quien se aferra a la vida y a la esperanza.

Mujeres de rostro afable, de gesto cariñoso, de mirada tierna pero, sobre todo, de silencios. Personas humildes y discretas, contenidas en lo bueno y en lo malo, sin quejas, sin alardes... Personas con una fe que nunca supieron explicar, suficiente para ellas. Mujeres pendientes de todo y solidarias con todos. Atareadas, laboriosas, haciendo mil trabajos, siempre de forma anónima. Mujeres cuya biografía no quedará escrita en los libros sino grabada en nuestro corazón.

mujeres lavando 2

La vida de estas mujeres pudo discurrir en cualquier pueblo rural de España, llevando a cabo tareas de todo tipo: amasar el pan, cerner la harina –a veces con un cedazo prestado–, desgranar el maíz, cocer las peladuras de las patatas para dar de comer a los cerdos, ir al campo a recoger pequeñas caracolas blancas para los patos, criar un cordero con biberón, curar a las gallinas untando sus patas con un preparado de azufre o investigar con un procedimiento poco científico si el huevo estaba cerca, repasar calcetines en el abrigo del corral, lavar en la acequia o en el río con el agua helada, llenar las tinajas... ¡Tantas cosas!

A las jornadas de trabajo en la casa había que añadir las interminables labores del campo en épocas concretas, siempre de muchísimo frío o muchísimo calor: vendimia, siega… limpiando remolacha en pleno invierno, con grandes heladas, manos con guantes que ellas mismas confeccionaban. Cuando el calor era sofocante cubrían su cabeza con un pañuelo. No para protegerse del sol. Creo que lo hacían por timidez, por discreción, como si no quisieran airear su esfuerzo.

mujeres trillando

Grandes economistas. Con un solo huevo batido y miga de pan sabían hacer una suerte de buñuelos que se multiplicaban a la hora de la cena, como en el milagro del Evangelio. Sabían hacer conservas y recoger huevos de sus gallinas para cambiarlos por aceite o pescado para un día de Navidad. Preparaban infusiones para la tos o cataplasmas para ablandar el pecho…

Mujeres solidarias, compartiendo siempre lo poco que tenían. A veces, las vecinas se juntaban al abrigo del sol para coser, zurcir, repasar... La más sabia ayudaba a las demás a apañar unas sábanas, prestaba su huevo de zurcir y sacaba de su bolsita de botones, hecha con un trozo de tela y atada con un cordoncillo, uno que le faltaba a alguien del corro. Mujeres sabias que conocían cómo deshacer un jersey y tejer una chaqueta después de lavar y esponjar la lana o darle la vuelta a una prenda para que tirara unos años más luciendo la otra cara...

Luego, los hijos: la lactancia, los dientes, el sarampión, la tosferina… todo, todo a cargo de la madre. Y si un hijo salía espabilado, era la mujer la que, en su papel de madre, buscaba los medios para que ese hijo o esa hija pudieran desarrollar sus capacidades y, en un futuro, disfrutar de una vida mejor.

Ojalá que estas líneas se lean como un pequeño homenaje a tantas mujeres anónimas, sabias, sencillas, abnegadas y generosas.


IMÁGENES: Arriba, lavando en el río en un día de verano. Abajo, aventando el grano en la era.

sábado, 15 de marzo de 2014

Diccionario moderno de física cuántica

Como complemento a la entrada anterior sobre la partícula divina o la partícula de Dios o el bosón de Higgs o la madre que lo parió, este diccionario aporta necesarias definiciones a las más importantes partículas implicadas en la lírica del descubrimiento.

albión. m. Fís. Notable ión albino que desempeña un papel electrizante en la tragedia de Shakespeare El Reay Lear.

Miguel bosébosón. m. Fís. Partícula elemental descubierta por Miguel Bosé mientras cantaba lo del amante bandido. Otras fuentes atribuyen el invento al brasileño Tom Jobin, pesadísimo intérprete de bossa nova.

electrón. 1 m. Fís. Componente principal del chorro o flujo de partículas invisible que activa el contador eléctrico y sale por los enchufes para darnos aire, luz y garrampa. 2 m. Mit. Abuelo de Electra, diosa griega de la venganza, que aún hoy se regodea lanzando rayos y electrocutando a incautos y desavisados.

gluón. 1 m. Pegamento usado en física cuántica para evitar que se desparramen las trizas subatómicas por el universo universal y los agujeros esos, negros de aguantar tanta partícula divina y tanta gilipollez. 2 m. En tubo: Uhu, pegamento transparente, cristalino, limpio y apto para usos escolares.

hadrón. m. El mal ladrón de los evangelios apócrifo-cuánticos.

lep(e)tón. 1 m. Unidad genómica y gentilicio de los nacidos en Lepe, Huelva. 2 Loc. Muy perspicaz y advertido, que sabe más que Lepe, obispo de Calahorra.

Maneken pismeón. m. Fís. Parte de la estructura del átomo que padece de incontinencia urinaria.

mesón. 1 f. Mesa grande. 2 m. Fís. Como su nombre indica, hadrón con un espín entero. 3 m. Hos. Lugar donde se degluten productos de la tierra, especialmente, cocido madrileño, butifarra catalana, jamón de Teruel y bacalao al ajo arriero.

neutrino. v. Loc. Acrónimo de la expresión gallega eu non trino que, obviamente, nada tiene que ver con la física cuántica.

neutrón. m. Loc. Ni una cosa ni otra, ni tanto ni tan peludo, ni chicha ni limoná. En el Reino Unido: Neither fish nor fowl.

pión. m. Orn. Pájaro que pía mucho, p.e.: el canario de mi vecina del tercero.
pitón. m. Her. Partícula subatómica con aspecto de serpiente, compuesta por la letra pi (g) y el medio espín del leptón tau (Vx).

Putón argentinaputón. m. Inf. Acrónimo de put ON o sea, poner en ON, arrancar, iniciar, poner en marcha. (Véanse también las versiones adjetivadas: putón desorejado y putón verbenero).

quanto. m. Tanto, cantidad expresada en euros o en cualquier otra moneda.

tardón. m. Fís. Nueva partícula cuántica descubierta en la Universidad Binacional de Asunción que justifica el retraso de los paraguayos en acudir a las citas y consumar sus deberes sociales.


IMÁGENES: Arriba: El cantante Miguel Bosé en una actuación “bosónica”. Centro: El Manneken Pis o “niño que mea” en el centro histórico de Bruselas. Abajo: Viky Xipolitakis se desnudó en Buenos Aires. “Feliz 9 de julio les desea el putón patrio”, escribió la vedette.

sábado, 1 de marzo de 2014

La partícula divina

Como medio siglo a.C., en un momento de lucidez mental, el griego Empédocles postuló la teoría de los cuatro elementos que componen la materia: tierra, aire, fuego y agua. Y, no contento con ello, se atrevió a pontificar –aunque no fuera pontífice, sino filósofo– que nuestros huesos se componen de una parte de aire, dos de tierra, dos de agua y cuatro de fuego. No cuenta la historia cómo pudo llegar a esta receta porque si ustedes, curiosos, deciden hacer la prueba, lo que obtendrán será barro caliente con burbujas.

Pronto cayó en la cuenta de que eran necesarias algunas fuerzas para unir estos elementos y se sacó de la chistera el amor y la discordia: el amor para que se junten y la discordia para separarlos. Quizás no fuera muy científico pero los científicos de su época lo aceptaron tal cual.

Aire agua tierra fuego

Poco después, Demócrito desarrolló la “teoría atómica del universo” que se puede esquematizar así: “Los átomos son eternos, indivisibles, homogéneos, incompresibles e invisibles”.

En ello estábamos hasta que, ya en el siglo XX, con el desarrollo de la física nuclear y de la física cuántica, se comprobó que el átomo puede todavía subdividirse en partículas más pequeñas, y los científicos decidieron seguir investigando hasta donde les fuera posible.

Un grupo de ellos se topó con una inmensa llanura en la tierra india de Waxahachie, Texas, y se establecieron allí. Dijéronse unos a otros: “Vamos a construir un colisionador gigante, cuyas colisiones lleguen hasta el principio del tiempo”. Y se sirvieron de los imanes superconductores para curvar y de los protones para machacar.

Bosón traza

Se acercó Yahvé a ver el acelerador que estaban haciendo los hombres, y se dijo: “He aquí un pueblo que está sacando de la confusión lo que yo confundí”. Y el Señor suspiró y dijo: “Bajemos, pues, y démosles la Partícula Divina, de modo que puedan ver cuán bello es el universo que he creado”. (Novísimo Testamento, 11:1)

Higgs dijo que el nombre de “partícula de Dios” era un chiste hecho por otro académico que originalmente la llamó la “partícula maldita”, porque era muy difícil de encontrar. El descubrimiento causó una pérdida de 100 dólares a Stephen Hawking. El famoso físico había apostado con un profesor de la Universidad de Michigan que el bosón no sería encontrado.

Algunos investigadores prefieren llamarla "la partícula de la botella de champagne", haciendo alusión a la anécdota según la cual el físico David J. Miller ganó en 1993 una botella de esta bebida ofrecida por el ministro de ciencia británico como "premio" a quien fuese capaz de explicarle qué era el bosón de Higgs, la partícula divina, en suma.

Sobre la utilidad del descubrimiento, el propio Higgs, a quien le parecía raro que un bosón tuviera nombre de científico, aunque fuera el suyo, escribió: “No tengo ni idea para qué sirve la partícula” y añadió: “Ignoro las aplicaciones prácticas que pueda tener este descubrimiento. El bosón existe por un tiempo muy corto. Probablemente una millonésima de una millonésima de una millonésima de segundo. No sé cómo aplicarlo a algo útil”.

Y es que la “utilidad” del bosón de Higgs es más bien teórica, como parte de las cosas que nos sirven para entender el mundo. Ayuda a explicar cómo las partículas fundamentales ganan masa, una propiedad que les permite unirse y formar los elementos que conocemos del universo, como estrellas y planetas.

Dice mi mujer que dos científicos acaban de ser nominados para el premio Nobel por haber descubierto una partícula aún más pequeña: una brandada de bacalao en el restaurante del Bulli.


IMÁGENES: Arriba, mural “Tierra, aire, fuego y agua” (Alejandro Cañada, 1950), emblemático en el hall del aeropuerto de Zaragoza, hasta que una desgraciada ampliación lo destruyó. Centro, una traza hipotética del bosón de Higgs en una colisión simulada de protón-protón. Abajo, crocant de glaseado al aroma del pino noruego con efluvios microorgánicos de carbón vegetal activado con vichysoisse flatulé al nitrógeno líquido, del mismísimo Bulli.

sábado, 15 de febrero de 2014

El príncipe y el sapo

“Amar, querido amigo, es un verbo.
El amor, el sentimiento, es el fruto de amar, el verbo.
De modo que ámela: sírvala, sacrifíquese por ella, comparta sus
sentimientos, apréciela, apóyela… ¿Está dispuesto a hacerlo?”
(Stephen R. Covey)

svalentin rusia

Esto que voy a contrales es una pura ficción aunque, en parte, podría decirse que se trata de un cuento de hadas. No hay princesa, pero tenemos un tipo común convertido en príncipe a los ojos de una amiga mía, también una chica normal. Bueno, con unos kilitos de más adosados a las caderas, una sonrisa franca y unos ojos de encantadora de serpientes, en esa edad en la que se supone que se debe aprovechar cualquier oportunidad con los hombres –príncipe o funcionario– que se crucen en la vida de una mujer.

El caso es que fue verse y enamorarse: “Soñaré con los besos que aún no me has dado y mi felicidad será la promesa de tu amor sincero”. Seducción a primera vista, deslumbrante anhelo romántico, intensa atracción sentimental. Desde el día del primer encuentro no volvieron a separarse.

“¡Es el príncipe de mis sueños!”, pregonaba la damisela a sus amigas más íntimas. Y acto seguido iba describiendo, una a una, sus maravillosas peculiaridades: cariñoso, atento, educado, buen porte, amante fogoso… Recordaba todas las fechas, todos los detalles, incluso alguno que ella olvidaba. Vestía correctamente, bebía algo menos de lo usual, le regalaba flores en cualquier ocasión… No existía mejor príncipe que el suyo y nadie en el mundo le haría cambiar de idea, aunque no fuese exactamente azul porque, gracias a Dios, el mozo no tenía problemas circulatorios.

sapo boda

Se casaron como en los cuentos. Dos niñitas monísimas vestidas de blanco le llevaron los anillos al altar. La fiesta fue memorable en la estancia del papá del príncipe, al aire libre, sin una nube que enturbiase el celeste azul, degustando un generoso asado de la mejor carne, de la que mandan a Europa con la cuota Hilton. El príncipe lucía su esbelta figura enfundada en un terno de color gris ceremonia. La novia estaba lindísima y el champán bien helado. Los invitados se comportaron como caballeros: nadie vomitó ni tomó demasiado ni hizo nada indebido. Todo perfecto.

Pero, como en la vida, los cuentos, a veces, no tienen un final feliz. Acabo de encontrarme de nuevo con mi amiga, luego de tres años de casada. Ahora es una mujer de ojos apagados y sonrisa triste que lucha desesperadamente por salvar los últimos valores de su matrimonio. No podía creer lo que me estaba contando.

sapoPoco a poco, el príncipe dejó de ser amoroso. Su prioridad era juntarse con sus amigos a ver el fútbol o jugar a las cartas, mientras chupaban hasta altas horas de la noche. De cariñoso pasó a indiferente y luego a maleducado. Olvidó los detalles, y en su atractivo perfil de antaño lucía hogaño una abultada panza. Los buenos modales se habían convertido en palabras soeces e intolerables faltas de respeto y la llama de la pasión no era más que un fósforo consumido y pisoteado por la rutina. No más flores por San Valentín ni aniversario de boda ni cumpleaños. El príncipe se había convertido en un repugnante sapo.

La chica lloraba, y juraba y perjuraba que no había sido ella la culpable de tales cambios. “¿Por qué? ¿Por qué?”, se preguntaba. Entre lágrimas y suspiros me dijo una frase, una moraleja, para tener en cuenta: "Las mujeres deberíamos fijarnos bien antes de casarnos con un príncipe, no vaya a ser un sapo disfrazado de alteza real".

Dice mi mujer que la perfección tiene siempre algo de mentira.


IMÁGENES: Arriba, dos parejas besándose en la ciudad rusa de Stavropol, pese al intenso frío; centro, la boda al aire libre; abajo, sapo con corona real.

El Rey Rana es un cuento de los hermanos Grimm que puede leerse pulsando aquí.

sábado, 1 de febrero de 2014

La apasionante vida sexual del percebe

Los medios de comunicación ya no son lo que eran. Su función vital de informar se ha prostituido de tal modo que ahora su objetivo se reduce a vender más diarios o a superar la audiencia de los competidores; no importa cómo. La información se manipula, se pervierte y se envilece hasta donde sea necesario para satisfacer los intereses del editor o de la cadena. De ahí que tengamos medios socialistas, monárquicos, sindicalistas, republicanos, independentistas… De derechas, de izquierdas, progresistas, talibanes intransigentes… Cada uno lee exclusivamente lo que satisface sus instintos. La información queda relegada a un segundo, tercero o n-término.

No tengo este problema con mi blog. Quebrando albores, me había prometido no escribir nunca de política ni de religión, pero el discurrir de los días te va conduciendo hacia otros derroteros para que no falte en la salsa un perejil. ¿Cómo no dedicarle una entrada a Mandela o a los Reyes Magos o a los independentistas vascos y catalanes –hábiles másteres en manipulación insidiosa– o a la madre que los parió? Mi público, variado, culto, multirracial y multipaís, selecto e inteligente donde los haya, suele calificar mis entradas “bastante bien”… Que no es que sea la pera limonera, pero ya me vale para mis modestas pretensiones: entretener a quien se deje y, de paso, satisfacer mi instinto escribidor.

percebes 1Considerando lo anterior, voy a contarles hoy algo de lo que, probablemente, no sabrán ustedes una sola palabra: la vida sexual del percebe. Información pura y genuina, desinteresada y nada partidista como verán. Pero, claro, primero tendré que explicar a una buena parte de mis lectores qué es un percebe. El diccionario de la RAE lo define –segunda acepción– como “persona torpe o ignorante”. No me sirve por su obvio hedor a político. La primera está más cerca de la realidad: “crustáceo cirrópodo, que tiene un pedúnculo carnoso con el cual se adhiere a los peñascos de las costas. Se cría formando grupos y es comestible”. Mejor les dejo una foto para que se familiaricen con el bicho. Mi mujer opina que es repugnante, y que no entiende cómo puede llegar a cotizarse hasta 300 euros el kilo en algunas fechas.

Pero vayamos con la vida sexual de este, para gente de buen comer como yo, lujo gastronómico. El percebe suscita la admiración y la envidia de los machos de cualquier otra especie por tener el pene más largo que su propio cuerpo, cuya flexibilidad le permite contraerse, estirarse y moverse en cualquier dirección. Cuando el miembro sale de la uña se mueve muy hábilmente, escudriñando el contorno con la punta, lo que sugiere que está buscando señales químicas que le indiquen el camino a seguir. Aun así, debe resultar muy complicado mantener relaciones cuando uno está permanentemente pegado a una roca, de modo que el cirrópodo, con perdón, no siempre consigue culminar su objetivo por muy esplendoroso que sea su miembro. Para llegar hasta las parejas que se encuentran lejos, el percebe ha desarrollado otra estrategia: expulsar su esperma a las corrientes marinas, a ver si hay suerte. ¡Lástima de orgasmo!

percebeiros-3

Por primera vez, un equipo de científicos del Acuarium Finisterre ha pillado al percebe copulando. Y sí, está muy bien dotado, aunque no tanto como sostiene la mitología popular. La leyenda del percebe se achica. Han determinado que su falo en erección no multiplica su tamaño por 40, ni por 20, ni siquiera por dos, sino por uno y medio aproximadamente. No obstante, si esta proporción se mantuviera en un humano de 1,80 m de altura, calculen ustedes.

Una vez que el macho localiza con su miembro los cirros de su ocasional pareja, se desliza entre ellos y sigue avanzando en busca del lugar adecuado donde depositar una generosa cantidad de animosos espermatozoides.

Apasionante hasta el final, puesto que se trata de una especie hermafrodita.


IMÁGENES: Arriba, percebes; abajo, “percebeiros” (pescadores o, mejor, recolectores de percebes) jugándose el tipo sobre las rocas batidas por el mar. Van encordados pero, aún amarrados, hacen falta muchos huevos para estar ahí. Estuve una vez de joven y juré que no volvería. Sin embargo, ven, volar en parapente no me impresiona tanto.

sábado, 18 de enero de 2014

El problema de las patatas

En el último informe del Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes, PISA 2012, España vuelve a suspender en matemáticas. El rendimiento de los alumnos españoles que concluyen la enseñanza obligatoria está por debajo de la media y sigue siendo algo peor que el de la mayoría de los países de la Unión Europea.

En conjunto, el rendimiento académico de los estudiantes españoles no empeora, pero sigue mal, lo que nos sitúa en el puesto 34 de una lista de 66 países. Shanghái (China), Singapur, Hong Kong (China), Taipéi y Corea del Sur ocupan los cinco primeros puestos, mientras que entre los últimos lugares se encuentran varios países de América del Sur: Chile (52), Uruguay (56), Brasil (59), Argentina (60), Colombia (63) y Perú (66). Bolivia, Paraguay, Ecuador y Venezuela ni siquiera figuran en el listado.

Patas einstein

En el caso de España, las sucesivas leyes, siete de 1970 a 2012, la mayoría de corte socialista –ya saben: igualar por lo más bajo–, han generado un deterioro generalizado de la educación que, dentro del drama que esto supone, queda muy bien expresado, en clave de humor, en el llamado “problema de las patatas”, que trascribo a continuación con algunas aportaciones personales.

Enseñanza tradicional: Un campesino vende un saco de patatas por 1000 pesetas. Sus gastos de producción se elevan a los 4/5 del precio de venta. ¿Cuál es su beneficio?

Enseñanza tradicional remozada: Un campesino vende un saco de patatas por 1000 pesetas. Sus gastos de producción se elevan a los 4/5 del precio de venta, es decir, a 800 pesetas. ¿Cuál es su beneficio?

Enseñanza moderna: Un campesino cambia un conjunto P de patatas por un conjunto M de monedas. El cardinal del conjunto M es igual a 1000 pesetas y cada elemento P de M vale una peseta. Dibuja 1000 puntos gordos que representen los elementos del conjunto M. El conjunto F de los gastos de producción comprende 200 puntos gordos menos que el conjunto M. Representa el conjunto F como subconjunto del conjunto M y responde a la cuestión siguiente: ¿Cuál es el cardinal del conjunto B de los beneficios?

potatosackEnseñanza renovada: Un agricultor vende un saco de patatas por 1000 pts. Los gastos de producción se elevan a 800 pesetas y el beneficio es de 200 pesetas. Subraya la palabra “patata” y discute sobre ella con tu compañero.

Enseñanza asistida por ordenador: Un productor del espacio agrícola en red de área global peticiona un data-bank conversacional que le displaya el day-rate de la patata. Después se baja un software computacional fiable y determina el cashflow sobre pantalla de mapa de bits. Dibuja con el ratón el contorno integrado 3D del saco de patatas, haces un log-in a la red por 36.15 código BP (Blue Potatoe) y sigues las indicaciones del menú.

Enseñanza -n: Dios, en su infinita bondad, se apiada de unos pobres agricultores que asisten a misa todos los días y cumplen los preceptos de la Santa Madre Iglesia y les bendice con una gran cosecha de patatas. Después de vender a un precio justo, dejan parte de los beneficios en el cepillo. En el pueblo se venera a San Antonio y a San Isidro. Indica cuál de ambos crees que ha influido ante Dios para que la cosecha sea buena y luego reza un padrenuestro y dos avemarías para agradecer a Dios todas sus bondades.

Moraleja: Donde no hay mata, no puede haber patata.


IMÁGENES: Arriba, Einstein atento al problema. Abajo, el saco de patatas que el campesino supuestamente vendió por 1000 pesetas.

Datos sobre matemáticas: Informe PISA 2012.